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| Revista de la Federación Andaluza de Montañismo | |||
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Collado Sur Edición
nº 8
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Recuerdos
y añoranzas de la integral de Sierra Nevada
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Aprovechando que se acerca el verano, todos los años ocurre el mismo acontecimiento: una llamada telefónica te avisa de la próxima reunión preparatoria de la "Integral".
Ya se que la actividad en si, no tiene la menor trascendencia desde el punto de vista técnico o como actividad de alguna envergadura en montaña, pero para mi cada año, supone la ocasión de reencontrarme con un grupo de amigos que quizás no haya visto desde hace meses o para volver a lugares que hace bastante tiempo que no visitas y sobretodo excusa perfecta para desconectar tres días de tu rutina. Este
verano enfrascado en otras actividades, quizás desde el punto
de vista deportivo más interesantes, rememore esos tres días:
la partida desde el refugio Postero, la subida siguiendo el río
Alorí hasta el Picón de Jerez, continuando camino hasta
Vacares pasando por la Atalaya y el Cuervo y por fin la primera noche
en Las Lagunas del Goterón. Este primer día te permite ir conociendo a la nueva gente que cada año se incorpora a este recorrido y por otro lado el lugar donde se pasa esta primera noche reúne las condiciones ideales para la tertulia antes de irse a dormir. La Alpujarra al sur y esperándote para el día siguiente la Alcazaba al oeste. Con
las primeras luces bien instaladas comienzan los primeros murmullos
que pronto se convierten en despertador para los que aun están
dormidos. El desayuno y en poco tiempo organizando las mochilas para
iniciar de nuevo la marcha. Puede
ser medio día y un buen momento para comer algo y esto me recuerda
el agua. Continuamos
camino en descenso hacia la laguna de la Caldera y con tristeza por
la visión ascendemos hacia el collado del ciervo. Nuestro próximo
objetivo el Cerro de los Machos y casi con la puesta de sol, cresteando,
buscamos la pared del Pico del Veleta y su vía clásica,
la Fidel Fierro que nos llevará a su cima. La
mañana del tercer día transcurrirá atravesando
los tajos de la virgen con parada obligada en el refugio del Elorrieta
y desde aquí y por el valle de Lanjarón buscaremos nuestro
ultimo tres mil: El Cerro del Caballo. Como comenzaba al principio, finalizo ahora: la integral, institución para algunos novedad para otros. No es subir un ocho mil pero tiene su encanto. Recomendable desde luego como terapia antiestrés espero que el año próximo no se me escape y desde aquí animo al que quiera, que se apunte, quedará enganchado. Por ultimo, agradezco a mi amigo Salva que un día llegando el verano me llamase con esta propuesta, desde entonces he procurado no faltar a la cita. P.G. Una vez al año no hace daño. Francisco García Jimenez (D. Francisco) P.M. Una vez al año no hace daño |
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