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  Revista de la Federación Andaluza de Montañismo
© Collado Sur             Edición nº 8 
Campañas Antárticas: la Base Gabriel de Castilla
 
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Desde su incorporación en los 80, al Tratado Antártico, España mantiene una presencia constante entre los países que trabajan e investigan en el "Continente Helado".Esto conlleva la instalación y mantenimiento de dos bases en el Archipiélago de las Sthetland del Sur , junto a la Península Antártica. Así cada año, a finales de noviembre un grupo de investigadores, y personal de apoyo, empieza un rápido, largo y apasionante viaje, que les lleva en apenas 5 días, desde la comodidad de sus hogares a uno de los lugares más inhóspitos, fríos, solitarios y seductores del mundo: la Antártida.

Allí permanecerán durante el verano austral, hasta finales de febrero, desarrollando sus proyectos y viviendo la apasionante aventura de la convivencia y la camaradería, dos de los pilares fundamentales para terminar con éxito cualquier empresa en un lugar tan exclusivo.


En este articulo, vamos a hacer un breve recorrido por el trabajo, la vida y el entorno de una de estas Bases, la Base "Gabriel de Castilla", que el Ejército de Tierra español, dirige, mantiene y comparte con la investigación, cada año.
La Base se encuentra situada en la Isla Decepción, un lugar enigmático, donde los haya. Un volcán hundido, pero activo, con un cráter de unos 5 Km. de diámetro, que al estar sumergido conforma una bahía natural, la mejor del Continente, rodeada de un anillo de tierra de 2 a 4 Km. de ancho, en forma de herradura , y con una angosta entrada de apenas 300 m. de anchura, auténtica pesadilla para los barcos que recorren esas islas.


La Isla tiene una de las historias más dilatadas de la Antártida. por su carácter de bahía, y su situación estratégica, en las proximidades de las zonas de caza, enseguida fue escogida por balleneros , a mediados del XIX, para establecer factorías para la elaboración del aceite de ballena en la zona. De esta forma noruegos, chilenos y británicos convirtieron Decepción en el mayor osario de ballenas del planeta, llegando a dar fama a esta Isla como "Isla roja", por la sangre que llenaba la bahía. Actualmente aun se pueden ver los restos de los cetáceos desperdigados por las playas e incrustados en la lava de erupciones posteriores.


Simultáneamente a la explotación de estos recursos, transcurre el gran momento de la exploración antártica, y por Decepción pasan nombres míticos como el de Shakleton, que protagonizó una de las aventuras más impresionantes de la Antártida tras ser apresado y hundido su barco el "Endurance", por los hielos del Mar de Weddell.


Con la caída del precio del aceite y el abandono de esta explotación, antes de la II GM, comienza un nuevo periodo para la Antártida en general, el de la presencia de los primeros proyectos de investigación, y la presencia de las primeras reivindicaciones de soberanía. Durante los años 40 y 50, argentinos y británicos compiten por tener una Base abierta en la Isla. Fruto de esa competencia es la construcción de la base "1º de Mayo", la chilena "Aguirre Cerda" y de la británica "Base B".


Con la constitución del Tratado Antártico, que declara como territorio dedicado la ciencia, y por lo tanto protegido de expansionismos y explotaciones de todo tipo, los territorios, y aguas más allá del Paralelo 60º Sur, hasta los 90ºS. Comienza lo que podemos considerar como la historia moderna de Decepción. La presencia de investigadores y científicos de varios países, y posteriormente la instalación en 1989 del embrión de lo que iba a constituir la Base Antártica Española "Gabriel de Castilla".


El aspecto exterior de la isla difiere, en verano, de lo que el investigador espera encontrar en la Antártida, casi la mitad de la superficie esta cubierta de piroclastro, lava volcánica, y el resto son hielos. Esa mezcla de fuego, es un volcán activo, y hielo, una isla antártica, conforman todas las peculiaridades de Decepción haciéndola realmente única. En el interior de la bahía playas de lava, con el suelo a 90º y fumarolas que expulsan gases sulfurosos y hacen burbujear el agua como en una caldera, mientras alrededor la temperatura no sube de 0º, el agua se mantiene apenas a 1º, y el viento se enseñorea de todo, con rachas que superan los 100 km/h. En las zonas de glaciar, la lava de las erupciones se mezcla con el hielo, formando los "glaciares negros", y en el exterior los acantilados la hacen casi inaccesible desde el mar.


La fauna de la Isla es muy rica, colonias de pingüino "barbijo", hasta 50.000 ejemplares juntos. Lobos marinos, y varios tipos de focas, weddel, cangrejera y leopardo. Aves migratorias, como la escúa, el charrrán, cormoranes, y petreles. Hay algunas especies únicas de líquenes y musgos, por lo que esta isla tiene catalogados por el Tratado Antártico varios lugares de interés científico.
Estas peculiaridades han hecho de esta Isla el paraíso de investigadores en vulcanología, sismología, biología y meteorología. Así como lugar obligado de paso para los pocos y afortunados turistas que pueden permitirse un crucero por estas aguas.


La Base recibe el nombre del militar español, que en 1603, por mandato del Virrey del Perú, recorrió las costas de Chile para limpiarlas de piratas y bucaneros, y "aproando decididamente hacia el Sur" llegó hasta divisar una costa llena de "montañas cubiertas de nieve".Esta expedición , adelantada en más de cien años e históricamente silenciada, fue la primera en alcanzar de forma voluntaria la costa antártica y regresar para narrarlo. Por eso, cuando el Ejército recibe la misión de construir, y mantener una Base en la isla , no se duda en bautizarla con su nombre.


Pese a haber sido pensada para una ocupación de tres meses al año, por un grupo de unas 14 personas, resulta un lugar pequeño, pero acogedor, dónde uno se ve obligado a convivir más allá de lo habitual. La Base acaba de ser ampliada, y modernizada en las dos últimas campañas y pese a no ampliarse el número de personas que pueden vivir y trabajar allí, las modificaciones que se están haciendo a la Base, les permitirá en el futuro hacerlo con comodidad.


Está constituida por un módulo vivienda, de 120 m2 que incluye, dormitorios (ninguno individual), comedor, zona de estar, cocina, aseos y duchas, área de comunicaciones y un pequeño lugar para trabajo. Un módulo científico, 20 m2 que será ampliado hasta 80, con un pequeño laboratorio húmedo y puestos de trabajo en red. Un puesto de asistencia sanitaria ( 15m2 ) que permite desplegar un puesto de cuidados intensivos. Un módulo de trabajo y taller, y varios "contenedores" almacén dónde recoger desde equipajes a material anfibio o mecánico. La base cuenta con 4 vehículos, motos de cinco ruedas, todo terreno, especialmente adaptados al movimiento estival sobre el piroclasto, que cubre la Isla, y de un "toro" mecánico .


Actualmente en la Base se vienen desarrollando varios proyectos, los dos primeros civiles y el resto militares;
· Radiantar. Seguimiento de la capa activa hielo/deshielo e interacción suelo atmósfera. Con personal de las Universidades de Alcalá de Henares y Extremadura.
· Sismicidad volcánica en las Shetland del Sur. Control de la actividad del volcán, y experimentación de sistemas y redes de detección y alerta sísmica. Está desarrollado por personal del Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada.
· Proyecto de evaluación del impacto ambiental y gestión de residuos de la Base. Caracterización físico-química y microbiológica de efluentes.
· Estudio de la estabilidad microbiológica, nutricional y organoléptica de las raciones de previsión de las FAS.
· Diseño y evaluación, de un equipo soporte vital para frío extremo. Y de una cámara hiperbárica portátil.
· Eficacia de antenas en transmisión de datos HF. Explotación de transmisiones con medios Inmarsat.
· Rendimientos de equipo de vestuario "Intemperie", de nueva dotación para las FAS.

La vida en una Base como esta no es sólo la rigidez del trabajo de investigación. La convivencia, la camaradería dominan todas las actividades diarias. En una Base se comparte todo, y todos son igualmente importantes desde el Jefe de la Base, hasta el cocinero. El trabajo se organiza de manera que todos colaboran por turno, a las penosas tareas domésticas, así como en las de puesta en marcha y cierre de las instalaciones, que debe hacerse en zodiac, y a brazo.
Para cualquiera que haya tenido la oportunidad de trabajar, y vivir en una Base como esta, la experiencia antártica es un recuerdo único. El silencio que envuelve todo, la luz de la medianoche, y el frío y constante viento polar, es un recuerdo que permanece imborrable

Aurelio Acero Bañón
Comandante de Intendencia
Jefe de la Base, en la Campaña 1999-2000.