Domingo, 1 de mayo de
2001. Dos amigos montañeros, después de una jornada previa
de acercamiento a la zona, salimos del refugio "El Postero Alto"
(Jérez del Marquesado), reglamentariamente equipados con el fin
de "atacar" algunos tresmiles.
Decidimos instalar la tienda en una zona conocida como "Las lagunas
de Juntillas" (pasado el Puerto de Trevelez). La noche es fría
y se ha levantado un fuerte viento. Acordamos construir un "murete"
de protección. En esta faena uno de nosotros tiene la mala fortuna
de resbalar (el piso es algo inclinado y bastante pedregoso) y golpearse
con una piedra en la zona lumbar. Queda inmovilizado y con unos fuertes
dolores. Se impone pedir auxilio.
El montañero sano saca fuerzas de donde puede y a subir toca:
se hace de noche, viento, niebla, nieve, el cansancio acumulado...la
montaña en fin. El helicóptero no puede subir dadas las
condiciones. El rescate se hará por tierra.
En un tiempo record (el aviso de auxilio se hace a las 21.00h), a la
1,30h de la madrugada, el accidentado está sobre la camilla del
Grupo de Rescate.
Para nosotros es la primera experiencia de accidente serio. Un grupo
de cinco guardias civiles a los que acompaña Antonio, el guarda
del refugio (damos su nombre aunque sabemos que se enfadará)
después de desmontar la tienda, cargan sobre sus hombros casi
70 kilos y sin el más mínimo reproche, entre bromas, bajan
a toda prisa al accidentado. Hay que superar un desnivel de 200m. hasta
el Puerto y bajar luego desde los 2785 hasta los 1800. Quien va en la
camilla ha olvidado su hueso roto y está "agobiado"
por los que lo llevan. Las condiciones son durísimas.
Conmovidos y profundamente agradecidos por esta operación, insistimos
en que de alguna manera queremos compensar. El responsable del grupo
habla por todos y nos dicen que ellos están para esto; que se
sienten compensados con habernos podido sacar del problema y que un
simple "gracias" es suficiente. Y será así para
ellos que son unos profesionales como "la copa de un pino";
pero no lo es para nosotros, los afectados en este caso concreto, ni
puede serlo para "el mundo de la montaña" para todo
aquel que ama esta actividad. Por eso, con estas torpes pero sinceras
palabras, queremos agradecer y rendir homenaje a ese grupo de profesionales
anónimos y también al que desde ahora será nuestro
amigo Antonio el guarda de "Postero Alto"
Pablo Ribera y Justo Suárez
NUESTRO RECONOCIMIENTO. ¡¡GRACIAS!!
Aprovechando
esta carta, desde la redacción de COLLADO SUR queremos dar testimonio
de la gran profesionalidad del Grupo de Montaña de la Guardia
Civil y poner de manifiesto desde estas líneas, su celo, espíritu
de sacrificio y demás valores que envuelven a esta Unidad de
la Guardia Civil, valores, que han hecho posible el salvamento de un
gran número de vidas humanas en nuestra provincia y especialmente
en nuestra Sierra.
La redacción de COLLADO
SUR