Después
de tener que aplazar por primera vez el día 28 de marzo la
realización de la prueba se convoco por segunda vez para
el día 2 de mayo en previsión de mejor tiempo, sin
que la cantidad de nieve fuese problema al existir este año
bastante por toda Sierra Nevada, pero ya con antelación,
el día 29 de abril, se tuvo que aplazar de nuevo por las
previsiones de muy mal tiempo para el fin de semana del 1 y 2 de
mayo convocando a los corredores por tercera vez para el domingo
9 de mayo con posibilidad de mejor tiempo.
El
domingo 9 de mayo, día de la carrera, se personaron
los mejores corredores a nivel andaluz de esta modalidad, aunque
quizás por las avanzadas fechas, faltaron bastantes de los
habituales en estos eventos deportivos.
Aunque
todo el sendero que sube desde el Albergue Universitario hasta la
cresta de los peñones tenía nieve, los participantes
optaron por iniciar el recorrido en plan alpinístico, con
los esquís en la mochila, para remontarlo casi a la velocidad
de Fernando Alonso y así no tener que quitar pieles para
realizar la bajada, con una rapidez que daba miedo a los mismos
controles, con la esperanza de conseguir las primeras posiciones.
En este tramo de carrera, el más rápido fue el competitivo
Pepe Gamez que se adelanto bastante a sus más
directos rivales, pero al rato de poner pieles y ya en las primeras
subidas en lo más hondo de la Hoya de la Mora, fue José
Torres el que empezó a comandar la carrera seguido
del cada vez más potente David Torres del
que no se separaba Pepe Gamez. Ya a bastante distancia del trío
de cabeza continuaba resoplando Fernando Alemán,
separado del dúo formado por José Ramón
Carmona y Francisco Medina que ocupaban
la quinta y sexta posición. Fue la última subida,
algo helada hasta el control de cumbre, la que distancio a David
Torres de Pepe Gamez ya que el primero de los Torres (José)
esquiaba, ahora en bajada, totalmente en solitario camino del final
de la nieve donde después de poner los esquís en la
mochila se subía por el corredor clásico de todos
los años hasta más de la mitad del mismo donde los
controles de la zona tuvieron que tomar la decisión de finalizar
la prueba en este lugar al formarse en el mismo un gran hueco que
hacía impracticable el mismo. Quizá la orientación
Sur-Este del corredor hace que a estas alturas de temporada y a
esa altitud, unos 2500 m, sea difícil realizar dicha subida.
Al
finalizar la competición se realizó la clásica
y abundante entrega de premios en las puertas del Albergue Universitario,
con el tiempo ya algo cambiante que al final era de puro invierno
tanto por el frío como por la niebla.
Como
colofón al magnifico día de esquí, nos reunimos
en el comedor del Albergue Universitario para degustar un magnifico
gazpacho junto con un bien surtido plato alpujarreño con
morcilla y chorizo de Trevelez exquisitamente preparado por la empresa
Nevadensis que gestiona el Albergue y que sirvió para cerrar
esta temporada 2003-2004 tan bien como comenzó.