COLLADO SUR
REVISTA PERIÓDICA DE LA FEDERACIÓN ANDALUZA DE MONTAÑISMO

REVISTA 19
II Trimestre de 2004

LA OTRA ASCENSIÓN AL TORRECILLA

Portada
Editorial
Noticias de interés

EAAM

Voc. Naturaleza
Voc. de Escalada
VII Trofeo BOLLE
IV Tejeda Almijara
I Trav. Santuarios
VI Alta R. Mulhacén
I Trav. Alcornocales
Refugios y Memoría histórica (CASTRIL)
La otra ascensión al Torrecilla
Ya somos 3000

Granada sede del alpinismo mundial

I Trav. Granada-La costa
Seguridad en el barranquismo
Tour del Mont-Blanc
Marcha Mulhacen del Treparriscos
Noticias varias
Colaboradores
 
A Rafael Flores Domínguez y Andrés Rodríguez González autores de “Sierra de las Nieves, guía excursionista”

A Juan Carbajo Sánchez, que vivió sus últimas horas rodeado de estas montañas.

La Torrecilla también llamada cerro de las Plazoletas 1.919 m, es la máxima altura de Andalucía Occidental. La ascensión más frecuentada es la que parte del cortijo de los Quejigales, a donde se llega sin problemas desde Ronda. (Málaga)

En muchas ocasiones he subido a esta cumbre, vivaqueando en ella, diversos itinerarios, grandes nevadas, etc. Pero a pesar de ello algunos montañeros piensan que es poca cosa. Yo mismo y después de publicar un extenso artículo en la revista Likken nº 10, creí que todo estaba casi dicho. Por supuesto subiría de cuando en cuando, sobre todo por el “rato” que se pasa con los amigos.

En una de las últimas veces que estuve en la cumbre, observé que por la cañada que baja entre el propio Torrecilla y la Alcazaba, aparece muy al fondo una pista. Me pregunté a mi mismo si sería posible subir por allí, pero claro esta “sin malezas ni pinchos” que tienen poco que ver con las excursiones y el senderismo. Así que saqué de la mochila unos pequeños prismáticos, y pude escudriñar como por la margen derecha de esta cañada sube una vereda. Aclaremos que esta cañada se llama de los Pilones, porque el arroyo que a veces la corre nace en el puerto de igual nombre.

Para llegar al punto de inicio de este itinerario, que después de realizarlo uno de nosotros lo bautizó como “La perla del Torrecilla”, es necesario tomar el carril que lleva a Quejigales. Tomando la pista de “Las golondrinas”, poner el cuenta kilómetros parcial a “0” para bajando llegar hasta el P.K. 7,3 aproximadamente. Si se va con un turismo conviene bajar con tacto, y tener presente que la subida es empinada y el piso regular. En ese punto de carril veremos que existe un muro de piedra que es el inicio de la vereda, que sube dando a la solana. Los primeros pasos nos llevan a un alto, tras el que viene una zona horizontal, de escasa subida, pero que nos mete en la cañada de los Pilones. Aparecen algunos hitos, y la vereda se bifurca, pero tomar el ramal que sube.

La vista del Torrecilla es fenomenal, en parte conocida por los que suben a la Alcazaba, pero desde aquí mejora mucho, apareciendo la cumbre rodeada de un cinturón de tajos. Hacia el fondo observamos como la acción erosiva ha tallado varias pozas en el arroyo. La vereda sigue subiendo y pasa bajo una encina, para más adelante caminar por el pinsapar que existe bajo la Alcazaba. Entre los pinsapos hay alambradas para proteger la vegetación.

La vereda no nos acerca al Torrecilla, sino que se encamina hacia el puerto de los Pilones, pasando por una zona de grandes bloques se cruza el fondo de la cañada. Por encima de nosotros quedan unos escalonamientos calizos de color gris. Como ya imaginábamos la vereda se acabó, con rumbo certero se continua a la derecha hacia unas pequeñas paredes, bajo las que se encuentran restos de veredas que se siguen sin problema. Por un rincón en el que hay un árbol se sale por encima del roquedal. Mas abajo hemos visto algunos muros para contener la erosión. Una vez arriba y por terreno casi horizontal, aparece la clásica vegetación rastrera de la zona de cumbres y algunos quejigos que nos sirven para un merecido descanso. A lo lejos distinguimos el pilón bajo la Torrecilla y algunos montañeros que se aproximan a la cumbre por el itinerario normal.

Sólo nos resta subir a la cumbre, pero no como casi siempre, vamos rectos para arriba sin hacer uso de la tradicional vereda.

Notas: para él quiera repetirlo, debe saber que son casi 1.000m de desnivel, lo que no es muy frecuente en Andalucía Occidental. Escoger los meses menos calurosos del año, empleándose un tiempo inferior a las tres horas para el ascenso y un poco menos en la bajada. Para el regreso se usa el mismo camino. Como anécdota desde la cima se veía minúsculo el coche sobre la pista.

 

Manuel Gil Monreal

 

Volver a página principal