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La
Torrecilla también llamada cerro de las Plazoletas 1.919
m, es la máxima altura de Andalucía Occidental. La
ascensión más frecuentada es la que parte del cortijo
de los Quejigales, a donde se llega sin problemas desde Ronda. (Málaga)
En
muchas ocasiones he subido a esta cumbre, vivaqueando en ella, diversos
itinerarios, grandes nevadas, etc. Pero a pesar de ello algunos
montañeros piensan que es poca cosa. Yo mismo y después
de publicar un extenso artículo en la revista Likken nº
10, creí que todo estaba casi dicho. Por supuesto subiría
de cuando en cuando, sobre todo por el “rato” que se
pasa con los amigos.
En
una de las últimas veces que estuve en la cumbre, observé
que por la cañada que baja entre el propio Torrecilla y la
Alcazaba, aparece muy al fondo una pista. Me pregunté a mi
mismo si sería posible subir por allí, pero claro
esta “sin malezas ni pinchos” que tienen poco que ver
con las excursiones y el senderismo. Así que saqué
de la mochila unos pequeños prismáticos, y pude escudriñar
como por la margen derecha de esta cañada sube una vereda.
Aclaremos que esta cañada se llama de los Pilones, porque
el arroyo que a veces la corre nace en el puerto de igual nombre.
Para
llegar al punto de inicio de este itinerario, que después
de realizarlo uno de nosotros lo bautizó como “La perla
del Torrecilla”, es necesario tomar el carril que lleva a
Quejigales. Tomando la pista de “Las golondrinas”, poner
el cuenta kilómetros parcial a “0” para bajando
llegar hasta el P.K. 7,3 aproximadamente. Si se va con un turismo
conviene bajar con tacto, y tener presente que la subida es empinada
y el piso regular. En ese punto de carril veremos que existe un
muro de piedra que es el inicio de la vereda, que sube dando a la
solana. Los primeros pasos nos llevan a un alto, tras el que viene
una zona horizontal, de escasa subida, pero que nos mete en la cañada
de los Pilones. Aparecen algunos hitos, y la vereda se bifurca,
pero tomar el ramal que sube.
La
vista del Torrecilla es fenomenal, en parte conocida por los que
suben a la Alcazaba, pero desde aquí mejora mucho, apareciendo
la cumbre rodeada de un cinturón de tajos. Hacia el fondo
observamos como la acción erosiva ha tallado varias pozas
en el arroyo. La vereda sigue subiendo y pasa bajo una encina, para
más adelante caminar por el pinsapar que existe bajo la Alcazaba.
Entre los pinsapos hay alambradas para proteger la vegetación.
La
vereda no nos acerca al Torrecilla, sino que se encamina hacia el
puerto de los Pilones, pasando por una zona de grandes bloques se
cruza el fondo de la cañada. Por encima de nosotros quedan
unos escalonamientos calizos de color gris. Como ya imaginábamos
la vereda se acabó, con rumbo certero se continua a la derecha
hacia unas pequeñas paredes, bajo las que se encuentran restos
de veredas que se siguen sin problema. Por un rincón en el
que hay un árbol se sale por encima del roquedal. Mas abajo
hemos visto algunos muros para contener la erosión. Una vez
arriba y por terreno casi horizontal, aparece la clásica
vegetación rastrera de la zona de cumbres y algunos quejigos
que nos sirven para un merecido descanso. A lo lejos distinguimos
el pilón bajo la Torrecilla y algunos montañeros que
se aproximan a la cumbre por el itinerario normal.
Sólo
nos resta subir a la cumbre, pero no como casi siempre, vamos rectos
para arriba sin hacer uso de la tradicional vereda.
| Notas:
para él quiera repetirlo, debe saber que son casi 1.000m
de desnivel, lo que no es muy frecuente en Andalucía
Occidental. Escoger los meses menos calurosos del año,
empleándose un tiempo inferior a las tres horas para
el ascenso y un poco menos en la bajada. Para el regreso se
usa el mismo camino. Como anécdota desde la cima se veía
minúsculo el coche sobre la pista. |
Manuel
Gil Monreal
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