Alguna
persona nos dijo: “bebí más de ocho litros de
agua, no hubiera podido proporcionármelos por mí mismo”.
Otros replicaban: “esa bajada es muy dura, debíais
de suprimirla y utilizar éste o aquel carril”. Todo
esto viene a colación por una cuestión: nuestra forma
de entender esta marcha. Los participantes son deportistas y como
tales deben enfrentarse a una prueba de nivel y exigencia física,
pero a su vez han de contar con el apoyo organizativo apropiado.
Buscamos el esfuerzo sostenido, la resistencia, y ¿por qué
no? el dosificar cierta dureza. Ningún participante debe
de alarmarse porque el recorrido sea duro o largo, en definitiva
exigente físicamente. Sabemos donde estamos, no se trata
de superar todos los valles y picos a la carrera, o dar vueltas
a un monte como si de un circuito se tratara por el mero hecho de
hacer kilómetros, pero tampoco de darse un largo paseo por
largos carriles. La sierra malagueña de la Tejeda, Almijara
nos permite combinar perfectamente buenos recorridos con apreciables
desniveles, uniendo a ello un atractivo encanto natural.
Estos
dos aspectos: el deportivo y el organizativo, son los que guían
nuestra prueba. En lo deportivo hemos ido aumentando muy ligeramente
la dificultad, y seguiremos cambiando. Y tenderemos a recorridos
exigentes, más “montañeros”, con mayores
desniveles acumulados, evitando los carriles y utilizando al máximo
las veredas de montaña. En lo organizativo quisiéramos
que el marchador se sienta arropado, poniendo a su disposición
todos los medios que podamos. Quizá sea éste, el aspecto
organizativo, el mayor reto. No es fácil disponer de todos
los medios apropiados en una prueba tan larga y que discurre por
un parque natural en todo su recorrido. Los accesos no siempre están
garantizados, y en la medida que nos adentremos más en zonas
poco transitadas de la sierra, que utilicemos más las veredas
que discurren por su corazón, más difícil será
disponer de un apoyo logístico en esos lugares. Sin olvidar
que por estar donde estamos nuestro impacto debe tender a ser nulo,
lo que significa más organización para preparar esos
puntos.
Hay
otras formas de afrontar la organización de una travesía
de este tipo, cumpliendo por supuesto las condiciones fijadas por
la federación: diseñando recorridos menos exigentes
y más cortos, con más profusión de carriles,
limitando aspectos organizativos, pero que en todo caso no reflejan
la idea que nosotros tenemos. Es otra muy respetable forma de ver
estas pruebas.
Por
supuesto una cosa más: enhorabuena al Tiñosa, magnífico
ganador en la clasificación por clubes en esta edición
de la Travesía Tejeda Almijara. Gracias a todos los patrocinadores
y colaboradores, en el 2005 confiamos poder seguir manteniendo su
inestimable apoyo.