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De
respeto, admiración y credibilidad fue la primera impresión
que tuve al leer por primera vez en el magnífico
libro de Juan Carlos García Gallego(1)
la
breve y resumida historia de un hombre, el “maestrillo”,
que de una forma voluntaria se retiró a vivir en completa
soledad y durante casi cuarenta
años a las montañas del Parque Natural Sierra de Castril.
En una casita ubicada en la base del grandioso circo que preside
el Empanadas(2106 metros) en la cabecera del barranco de Túnez
a 1550 metros de altitud, vio transcurrir el tiempo desde, parece
ser, los años sesenta hasta los noventa del anterior siglo,
queriendo ser enterrado en las proximidades de la precaria cabaña
donde vivió como relata Juan Carlos García Gallego
y cuyas palabras transcribo literalmente(2)
:”.....pero lo que más me sorprendió fue descubrir
fuera de la precaria cabaña un hoyo excavado y un saco de
cemento que el maestro tenía preparado para que lo enterraran
allí si llegaba el caso, el primero que lo descubriera”.
Lo cierto es que el destino le permitió vivir en su humilde
cabaña hasta que le falló la vista, cumplidos ya los
86 años .Al fin pudieron convencerle para que bajara de las
montañas y se mudara a Castril pero con el propósito
personal de volver a su cabaña cuando se recobrara. Su edad
y su mermada vitalidad nunca le permitieron volver y falleció
poco tiempo después.
La lectura de esta breve historia me impresionó.
No es una historia nueva. A lo largo de la historia ermitaños,
anacoretas y comunidades religiosas se han instalado en las montañas
buscando la soledad para dedicarse al estudio, la contemplación,
la penitencia y la búsqueda de su verdad. Y así nos
lo recuerdan los templos budistas del Tibet, el Monasterio de Santa
Catalina, hoy
patrimonio de la Humanidad, a los pies de las Montañas Sagradas
del Sinai en Egipto o los templos ortodoxos de Meteora en Grecia
dedicados al estudio y la mística. En España los ejemplos
son muy abundantes destacando entre otros los singulares templos
religiosos de San Juan de la Peña en Huesca, los Monasterios
de Suso y Yuso en la Rioja, el Monasterio Carmelita del Desierto
de las Batuecas en Salamanca- a los pies del Peña de Francia;
la iglesia de Santiago de Peñalva -referencia de las comunidades
místicas del Valle del Silencio en las tierras del Bierzo
leonés - o el retiro voluntario y personal de Arias Montano-sabio
humanista y consejero del emperador Felipe II - que se retiró
a la Peña de Arias Montano en las inmediaciones del hermoso
pueblo de Alájar en el Parque Natural de Aracena (Huelva)
Pero la historia del “maestrillo”
me sorprendió por su estricta soledad individual, por el
alejamiento físico de su humilde morada, por el prolongado
retiro y por la modernidad temporal del suceso- en mitad del siglo
XX que acabamos de terminar - que pone aún más de
manifiesto el contraste entre la renuncia voluntaria a la comodidad
y el mundo consumista actual. Y no soy yo el único impresionado
por la historia , parece que dicho personaje forma ya parte de la
leyenda y del legado del Parque Natural Sierra de Castril(3).
Esta circunstancia estimuló aún más el interés
por visitar ese Parque declarado en 1989 que con 12.265 hectáreas
se extiende solamente por el término municipal de Castril,
cuya reducida población se aproxima a los 3.500 habitantes.
Es un Parque poco conocido en Andalucía y menos en la Andalucía
Occidental por su lejanía física y ,
sobre todo , por vivir a la sombra del espectacular y famoso Parque
Natural de Cazorla, Segura y las Villas con el cual limita por su
vertiente sur formando en realidad con él una misma unidad
geográfica y geológica.
Se organiza a lo largo de un enorme valle
recorrido por el río Castril, cuyo nacimiento es un cúmulo
de surgencias y cuyo recorrido está orientado de N.E a S.W
encajado por las Sierras de Castril al N. y Sierra Seca al S., con
cumbres que superan los 2.000 metros , que vierten sus aguas al
río principal a través de espectaculares gargantas
o” cerradas “. Solamente hacia la cabecera del río
Castril se abre una gran zona amesetada y muy elevada que se orienta
hacia el este, hacia la Sagra y donde los ganaderos transportan
sus rebaños para disfrutar de los pastos de altura en los
meses de verano. El río Castril , tributario del Guadiana
Menor, está represado antes de llegar a la villa de Castril
.Y es uno de los múltiples afluentes que configuran la cuenca
del Guadiana Menor que geográficamente constituye en realidad
la cabecera del río Guadalquivir y que por razones históricas
- cuando estas tierras eran frontera con el Reino Nazarí
– fue suplantado como río principal por el afluente
que hoy da origen al nacimiento del río Guadalquivir en la
Sierra de Cazorla.
La propia Consejería de Medio Ambiente
en su red de senderos por el Parque Natural Sierra de Castril que
reproducimos ( aquí va el mapa de senderos que acompañamos)
considera el Sendero del Cerro de Empanadas como uno de los 10 itinerarios
aconsejable a visitar. Y aunque siempre es difícil elegir
o destacar un itinerario senderista o montañero entre los
demás, lo cierto es que el recorrido del Sendero del Cerro
de Empanadas es uno de los más bellos del Parque Natural.
Comienza
en la espectacular zona de los Cortijos del Nacimiento, y se introduce
en la Sierra a través de dos posibles pasos: el Chinar de
Túnez, más directo o por la brecha que va al Cortijo
de la Puerca, más fácil pero más largo. Estos
pasos conducen al corazón del Barranco de Túnez, valle
magníficamente conservado con abundantes bosquetes de sabinas
y una espléndida masa forestal de pino laricio donde se oculta
el jabalí, la cabra o la garduña que son los animales
más representativos del Parque. Mientras en los cielos es
frecuente presenciar el vuelo acrobático de los buitres leonados.
Y la casa del “Maestrillo” está allí,
en plena encrucijada de arroyadas, rodeado de bancales antiguamente
cultivados y cubiertos de nogales que invitan a un descanso merecido
mientras disfrutamos de la espectacular cuenca de recepción
que con forma semicircular está cerrada por la alargada cumbre
del Empanadas que desde sus 2.106 metros nos permite disfrutar de
una de las panorámicas más hermosas de los dos parques
naturales unidos :El Castril y el Parque Natural de Cazorla, Segura
y las Villas.
Y es cuando alcanzamos la casa del “maestrillo”
después de casi tres horas de caminata, cuando sufrimos una
profunda decepción al comprobar el grado de deterioro y abandono
de esta humilde cabaña que encierra una historia que hoy
por hoy forma ya parte del legado del Parque y donde se mezclan
la realidad, la leyenda, el romanticismo y la soledad del personaje..
Por ello, por la necesidad de conservar la memoria histórica
de nuestras montañas , por conservar las historias y leyendas
que encierran sugerimos la idea de reconstruir dicha cabaña,
con el fin no sólo de perpetuar esa historia que la propia
Consejería divulga en sus folletos, sino porque supondría
un magnifico refugio-vivac en uno de los itinerarios montañeros
y senderistas más espectaculares del parque.
En
la política de la Consejería de Medio Ambiente de
potenciar el Uso Público en los Parques Naturales - fundamentado
en 5 principios y 13 objetivos(4)
- como un importante instrumento de desarrollo sostenible, respeto
al medio y difusión del patrimonio natural de Andalucía,
sería muy útil incrementar los refugios como equipamientos
de uso público en ese parque natural. Allí, el único
refugio construido y conservado está en las altiplanicies
de la cabecera del Parque, en los Prados del Conde a los pies del
Cerro Laguna (2059 m) , alcanzable con coche y próximo a
un número significativo de cabañas refugio utilizadas
por los ganaderos de la zona en los pastos de verano.
No existen otros refugios. Solamente una humilde
cabaña pastoril sirve de protección en las proximidades
del Cerro del Buitre( 2020 m) en la vertiente norte. Y no planteamos
ni pretendemos onerosos refugios, ni construcciones importantes;
sólo sugerimos que humildes cabañas como la del “maestrillo”
puedan ser rehabilitadas y acondicionadas como sencillos refugios
para que permitan un descanso, acojan en los momentos necesarios
y mantengan viva la llama de la memoria histórica de los
habitantes que han poblado durante siglos las montañas y
cuyas humildes casas están hoy abocadas , en buena parte,
a desaparecer.
Y tenemos la certeza de que muchos de los
visitantes del Parque Natural Sierra de Castril , si vieran la humilde
cabaña del “maestrillo” restaurada, con una sencilla
dedicatoria a su memoria, agradecerían profundamente ese
gesto como un acto de sensibilidad, sabia gestión y sincero
interés por la conservación del patrimonio cultural,
antropológico e histórico de nuestras montañas.
(1)Juan
Carlos García Gallego(1998):”Excursiones por el Sur de
España”..Tomo II.Edic.Desnivel .Madrid.
(2)Juan Carlos García
Gallego en el libro mencionado pág. 116.
(3)Además del libro
mencionado de Juan Carlos Garcia Gallego en Collado Sur 1-Trimestre
2001.Collado Sur-IV Trimestre 2003 y Folleto Senderos Parque Natural
Sierra de Castril 10º aniversario.
(4)Gestión del
Uso Público en la Renpa. Estrategia de Acción .Consejería
de Medio Ambiente. Sevilla 2003
Carlos
Bel Ortega
Geógrafo, montañero y profesor de la Escuela de
Turismo de Jerez Fra.
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