COLLADO SUR
REVISTA PERIÓDICA DE LA FEDERACIÓN ANDALUZA DE MONTAÑISMO

REVISTA 19
II Trimestre de 2004

REFUGIOS Y MEMORIA HISTÓRICA: Una sugerencia para el P.N. de la Sierra de Castril

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“Un hombre no puede ser admirado sin ser creído”( Jean Cocteau)
 

De respeto, admiración y credibilidad fue la primera impresión que tuve al leer por primera vez en el magnífico libro de Juan Carlos García Gallego(1) la breve y resumida historia de un hombre, el “maestrillo”, que de una forma voluntaria se retiró a vivir en completa soledad y durante casi cuarenta años a las montañas del Parque Natural Sierra de Castril. En una casita ubicada en la base del grandioso circo que preside el Empanadas(2106 metros) en la cabecera del barranco de Túnez a 1550 metros de altitud, vio transcurrir el tiempo desde, parece ser, los años sesenta hasta los noventa del anterior siglo, queriendo ser enterrado en las proximidades de la precaria cabaña donde vivió como relata Juan Carlos García Gallego y cuyas palabras transcribo literalmente(2) :”.....pero lo que más me sorprendió fue descubrir fuera de la precaria cabaña un hoyo excavado y un saco de cemento que el maestro tenía preparado para que lo enterraran allí si llegaba el caso, el primero que lo descubriera”. Lo cierto es que el destino le permitió vivir en su humilde cabaña hasta que le falló la vista, cumplidos ya los 86 años .Al fin pudieron convencerle para que bajara de las montañas y se mudara a Castril pero con el propósito personal de volver a su cabaña cuando se recobrara. Su edad y su mermada vitalidad nunca le permitieron volver y falleció poco tiempo después.

La lectura de esta breve historia me impresionó. No es una historia nueva. A lo largo de la historia ermitaños, anacoretas y comunidades religiosas se han instalado en las montañas buscando la soledad para dedicarse al estudio, la contemplación, la penitencia y la búsqueda de su verdad. Y así nos lo recuerdan los templos budistas del Tibet, el Monasterio de Santa Catalina, hoy patrimonio de la Humanidad, a los pies de las Montañas Sagradas del Sinai en Egipto o los templos ortodoxos de Meteora en Grecia dedicados al estudio y la mística. En España los ejemplos son muy abundantes destacando entre otros los singulares templos religiosos de San Juan de la Peña en Huesca, los Monasterios de Suso y Yuso en la Rioja, el Monasterio Carmelita del Desierto de las Batuecas en Salamanca- a los pies del Peña de Francia; la iglesia de Santiago de Peñalva -referencia de las comunidades místicas del Valle del Silencio en las tierras del Bierzo leonés - o el retiro voluntario y personal de Arias Montano-sabio humanista y consejero del emperador Felipe II - que se retiró a la Peña de Arias Montano en las inmediaciones del hermoso pueblo de Alájar en el Parque Natural de Aracena (Huelva)

Pero la historia del “maestrillo” me sorprendió por su estricta soledad individual, por el alejamiento físico de su humilde morada, por el prolongado retiro y por la modernidad temporal del suceso- en mitad del siglo XX que acabamos de terminar - que pone aún más de manifiesto el contraste entre la renuncia voluntaria a la comodidad y el mundo consumista actual. Y no soy yo el único impresionado por la historia , parece que dicho personaje forma ya parte de la leyenda y del legado del Parque Natural Sierra de Castril(3).
Esta circunstancia estimuló aún más el interés por visitar ese Parque declarado en 1989 que con 12.265 hectáreas se extiende solamente por el término municipal de Castril, cuya reducida población se aproxima a los 3.500 habitantes. Es un Parque poco conocido en Andalucía y menos en la Andalucía Occidental por su lejanía física y, sobre todo , por vivir a la sombra del espectacular y famoso Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas con el cual limita por su vertiente sur formando en realidad con él una misma unidad geográfica y geológica.

Se organiza a lo largo de un enorme valle recorrido por el río Castril, cuyo nacimiento es un cúmulo de surgencias y cuyo recorrido está orientado de N.E a S.W encajado por las Sierras de Castril al N. y Sierra Seca al S., con cumbres que superan los 2.000 metros , que vierten sus aguas al río principal a través de espectaculares gargantas o” cerradas “. Solamente hacia la cabecera del río Castril se abre una gran zona amesetada y muy elevada que se orienta hacia el este, hacia la Sagra y donde los ganaderos transportan sus rebaños para disfrutar de los pastos de altura en los meses de verano. El río Castril , tributario del Guadiana Menor, está represado antes de llegar a la villa de Castril .Y es uno de los múltiples afluentes que configuran la cuenca del Guadiana Menor que geográficamente constituye en realidad la cabecera del río Guadalquivir y que por razones históricas - cuando estas tierras eran frontera con el Reino Nazarí – fue suplantado como río principal por el afluente que hoy da origen al nacimiento del río Guadalquivir en la Sierra de Cazorla.

La propia Consejería de Medio Ambiente en su red de senderos por el Parque Natural Sierra de Castril que reproducimos ( aquí va el mapa de senderos que acompañamos) considera el Sendero del Cerro de Empanadas como uno de los 10 itinerarios aconsejable a visitar. Y aunque siempre es difícil elegir o destacar un itinerario senderista o montañero entre los demás, lo cierto es que el recorrido del Sendero del Cerro de Empanadas es uno de los más bellos del Parque Natural.

Comienza en la espectacular zona de los Cortijos del Nacimiento, y se introduce en la Sierra a través de dos posibles pasos: el Chinar de Túnez, más directo o por la brecha que va al Cortijo de la Puerca, más fácil pero más largo. Estos pasos conducen al corazón del Barranco de Túnez, valle magníficamente conservado con abundantes bosquetes de sabinas y una espléndida masa forestal de pino laricio donde se oculta el jabalí, la cabra o la garduña que son los animales más representativos del Parque. Mientras en los cielos es frecuente presenciar el vuelo acrobático de los buitres leonados. Y la casa del “Maestrillo” está allí, en plena encrucijada de arroyadas, rodeado de bancales antiguamente cultivados y cubiertos de nogales que invitan a un descanso merecido mientras disfrutamos de la espectacular cuenca de recepción que con forma semicircular está cerrada por la alargada cumbre del Empanadas que desde sus 2.106 metros nos permite disfrutar de una de las panorámicas más hermosas de los dos parques naturales unidos :El Castril y el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.

Y es cuando alcanzamos la casa del “maestrillo” después de casi tres horas de caminata, cuando sufrimos una profunda decepción al comprobar el grado de deterioro y abandono de esta humilde cabaña que encierra una historia que hoy por hoy forma ya parte del legado del Parque y donde se mezclan la realidad, la leyenda, el romanticismo y la soledad del personaje.. Por ello, por la necesidad de conservar la memoria histórica de nuestras montañas , por conservar las historias y leyendas que encierran sugerimos la idea de reconstruir dicha cabaña, con el fin no sólo de perpetuar esa historia que la propia Consejería divulga en sus folletos, sino porque supondría un magnifico refugio-vivac en uno de los itinerarios montañeros y senderistas más espectaculares del parque.

En la política de la Consejería de Medio Ambiente de potenciar el Uso Público en los Parques Naturales - fundamentado en 5 principios y 13 objetivos(4) - como un importante instrumento de desarrollo sostenible, respeto al medio y difusión del patrimonio natural de Andalucía, sería muy útil incrementar los refugios como equipamientos de uso público en ese parque natural. Allí, el único refugio construido y conservado está en las altiplanicies de la cabecera del Parque, en los Prados del Conde a los pies del Cerro Laguna (2059 m) , alcanzable con coche y próximo a un número significativo de cabañas refugio utilizadas por los ganaderos de la zona en los pastos de verano.

No existen otros refugios. Solamente una humilde cabaña pastoril sirve de protección en las proximidades del Cerro del Buitre( 2020 m) en la vertiente norte. Y no planteamos ni pretendemos onerosos refugios, ni construcciones importantes; sólo sugerimos que humildes cabañas como la del “maestrillo” puedan ser rehabilitadas y acondicionadas como sencillos refugios para que permitan un descanso, acojan en los momentos necesarios y mantengan viva la llama de la memoria histórica de los habitantes que han poblado durante siglos las montañas y cuyas humildes casas están hoy abocadas , en buena parte, a desaparecer.

Y tenemos la certeza de que muchos de los visitantes del Parque Natural Sierra de Castril , si vieran la humilde cabaña del “maestrillo” restaurada, con una sencilla dedicatoria a su memoria, agradecerían profundamente ese gesto como un acto de sensibilidad, sabia gestión y sincero interés por la conservación del patrimonio cultural, antropológico e histórico de nuestras montañas.


(1)Juan Carlos García Gallego(1998):”Excursiones por el Sur de España”..Tomo II.Edic.Desnivel .Madrid.
(2)Juan Carlos García Gallego en el libro mencionado pág. 116.
(3)Además del libro mencionado de Juan Carlos Garcia Gallego en Collado Sur 1-Trimestre 2001.Collado Sur-IV Trimestre 2003 y Folleto Senderos Parque Natural Sierra de Castril 10º aniversario.
(4)Gestión del Uso Público en la Renpa. Estrategia de Acción .Consejería de Medio Ambiente. Sevilla 2003


Carlos Bel Ortega
Geógrafo, montañero y profesor de la Escuela de Turismo de Jerez Fra.

 

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