El
domingo26-01-2003 nos congregamos en el centro de visitantes del
Dornajo (actual Museo de la Montaña) de Sierra Nevada para
participar en una actividad que aúna a los amantes de dos
de los deportes que tienen mucho que ver con la montaña
(la bicicleta de montaña y el esquí de travesía).
Este
año la prueba ha sido por parejas (nunca en la montaña
se debe ir solo y aún más cuando el estado de la
nieve es de bastante dureza como en esta ocasión) y pese
a algunas notables ausencias de participantes en este tipo de
pruebas, hubo una participación de treinta y cinco montañeros/as,
casi todos ellos con gran nivel, tanto en la bici como en el esquí.
La
salida se dio a las diez horas veinte minutos, algunos minutos
después de lo programado, dando tiempo al calentamiento
y últimos acoples, en un sube y baja por la carretera antigua
de Sierra Nevada (preciosa y solitaria en todo su recorrido hasta
el collado de las sabinas) donde ya los coches hacen su aparición
en continuo desfile.
El
recorrido de la bici era de 11 km, esta vez por carretera, con
un desnivel de unos 650 m. Todo el recorrido practicamente de
principio a fin era de subida, excepto los llamados falsos llanos
y, aunque la carretera discurre casi en su totalidad por umbría,
la temperatura pedaleando hacia que desde casi el primer kilometro
los cuerpos estuvieran calientes para afrontar tan dura prueba.
Este año debido a la afluencia de
público y al colapso de coches y autobuses que de forma
continua se produce en la zona de los albergues, la meta final
y el cambio de las bicis por las botas y esquís de travesía
se desarrollaba en las inmediaciones del Albergue Juvenil cercano
al desvío de la carretera que nos conduce a la mamotretica
urbanización de Pradollano. Previamente, la organización
bien comandada por la familia
Fernandez Zambrano, junto con Daniel, Luis y Teo, habían
transportado todo el material de esquí hasta dicho lugar
y acondicionado el mismo para el cambio así como preparado
avituallamiento.
Con
los esquís el desnivel acumulado de subida a cubrir era
de unos 600m durante los cuales había que aplicar una buena
técnica, ya que el recorrido transcurría, en principio
por un llano y subida moderada en media ladera para después
ascender por una pista de esquí con tramos en fuerte pendiente
intercalados con zonas más suaves como Cauchiles que hicieron
que los participantes se tuvieran que aplicar al máximo,
no en vano la nieve estaba en todo el recorrido muy dura con algunas
placas heladas. En estas subidas con esquís, hubo algunos
tirones de músculos, en parte por el cambio de la bici
al esquí sin tiempo intermedio entre ambos.
El
último tramo de subida discurría por la pista que
llega a las Posiciones del Veleta, donde soplaba un poquito de
viento bien fresquito, y donde en una curva más protegida
del mismo estaba el control de cumbre ya que no se pudo subir
al picacho por la cantidad de hielos que tenian sus laderas y
porque no queremos hacer una carrera para “supermen &
superwomen”.
Desde
las posiciones del Veleta, se quitaron las pieles de foca y se
fijaron los esquís para afrontar la bajada que transcurrió
por el mismo trazado de subida.
Después
de la “quemada de calorías”, se realizó
el clásico reparto de premios en la misma meta, así
como las fotos correspondientes a dicha
entrega, desplazandonos después al restaurante “Las
Víboras” donde siempre nos tratan amablemente y nunca
se niegan a atendernos con esmero para deleitar una excelente
comida.
Aquí se dio por finalizada la cuarta edición de
este duatlon esperando que el jamón que se regalo a los
participantes de Castilla-León le hiciera más grato
el viaje de vuelta a tierras castellanas.
Desde
la organización queremos agradecer a los esponsores y comercios
en general su aportación, a los participantes su participación
y a los controles su dedicación y esmero.
Para
ver el reportaje fotográfico de la prueba y entrega de
premios y las clasificaciones visitar la pagina del club http://www.clubmulhacen.org
Gerardo
Benavides López
Organización del Duatlon
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