El
sábado día 15 de marzo partimos en Bus desde Granada
a las 8 horas hacia los Albergues desde donde comenzó
propiamente esta actividad montañera de alto calado entre
los esquiadores de montaña andaluces.
El
itinerario del primer día, con salida en los citados
Albergues, transcurrió en subida hacia la Carigüela
del Veleta y Puntal de Loma Púa donde, después
de quitar pieles de foca, comenzaba una gran bajada por loma
Púa y río Veleta hasta la cota 2.500 donde, tras
una parada fundamental para tomar fuerzas en forma de viandas
y reponer líquidos, se iniciaba una estupenda y fuerte
subida hacia la loma denominada Terrerillas Azules (por el color
que toma la tierra en dicho lugar) subida magnifica con los
Raspones de Rioseco como telón de fondo donde otro gran
descenso por una inclinada pendiente, hasta el cauce del río
Rioseco, a unos 2.400m nos hizo deleitar los magníficos
escenarios de la Sierra Nevada invernal. La llegada al Refugio
Poqueira sobre las 16,30 horas fue, después de bordear
la parte final de loma Pelada y ascender unos 100m con los esquís
al lomo.
La
caída de la tarde, sentados en la entrada del refugio,
fue bastante agradable, con los rayos del Sol calentándonos
y secando los húmedos botines y pieles de foca. El día
finalizó con una abundante cena a hora francesa 20h para
poder estar sobre las 10,30h en los brazos de Morfeo.
El
domingo día 16 estábamos saliendo del refugio
a las 7,15h, para subir por todo el río Mulhacén,
con nieve dura y fresquito mañanero que hacia más
llevadera la subida por este delicioso valle, hasta llegar a
la altura de la Caldera donde, varios grupos con un total de
12 montañeros / as-alpinistas, se dirigieron con los
esquís en la mochila y calzando los crampones y piolet
hacia la Norte del Mulhacén. El resto del grupo del total
de 34 montañeros/os siguió ascendiendo con esquís
por la cara Oeste hasta las inmediaciones de su cumbre para
culminar los últimos metros con los esquís a lomos.
El
descenso por las “palas” de la cara Sur-Este del
Mulhacén fue, como siempre, maravilloso y poco a poco
todos se fueron dando cuenta de la excelente nieve de chorreras
negras y culo perro y del gran desnivel de bajada hasta el lugar
denominado la Campiñuela a unos 2.200 m donde nos aguardaba
un queso, un sabroso jamón, pan casero y vinillo del
terreno para calmar los ánimos tan exaltados después
de tan grandioso itinerario.
Algunos
montañeros alicantinos que pasaron por el lugar también
degustaron el mosto y el jamón y quedamos en hermanarnos
para próximas travesías.