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Una inmensa cubierta de hielo. Sierra Nevada, tras excelentes
nevadas, puede convertir su manto de suave nieve polvo en una dura y
uniforme placa de hielo. Basta que llueva sobre esa nieve y que hiele
a continuación. Esto puede ocurrir en muy pocas horas. Podemos
salir un día con nieve profunda hundiéndonos hasta la
rodilla y al día siguiente volver con los crampones por un terreno
totalmente helado. En estas condiciones, cualquier tropezón puede
convertirse en una caída mortal y no deben salir los que no dominan
este terreno.
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El viento. Es uno de los grandes problemas de esta sierra.
Su fuerza a veces es tan intensa como para hacernos volar. Se presenta
a veces en días muy claros, despejados, con aspecto de “buen
tiempo”. Es tolerable por algunas zonas, pero a medida que se
gana altura y en ciertos puntos, en algunos collados, la Carigüela
del Veleta sobre todo, puede provocar graves accidentes, caídas,
congelaciones, lesiones oculares, agotamiento. Sierra Nevada es un macizo
muy aislado y expuesto a los vientos. Puede ser un buen motivo para
darse la vuelta a tiempo.
- La mochila. Demasiado grandes y pesadas, intentando
“asegurar” que no falte de nada. Son muchos los montañeros
que cargan mochilas desmesuradas. Un experto lleva siempre lo necesario,
va mas ligero y responde mejor a las eventualidades. Los menos expertos
van mas cargados y además les suele faltar algo esencial. Una
gran mochila facilita las caídas y el agotamiento. Es un gran
enemigo. Debe ser ligera.
- El material. Hoy existen excelentes materiales para
el montañismo, pero no todo el mundo lo lleva. Además
el material debe ir bien regulado y adaptado. Botas de alta montaña
y del número adecuado, crampones bien adaptados a esas botas,
piolet. A veces se utilizan botas de treking, demasiado blandas, con
crampones automáticos que saltan con facilidad de ellas. Ropa
interior térmica que seca rápido el sudor.
- La técnica. No basta un buen material si no
se sabe utilizar. Quién nunca ha utilizado los crampones, no
debe comprarlos un viernes para salir el sábado a la sierra.
Antes de hacer recorridos de alta montaña debe aprender a cramponear,
para luego moverse con soltura. Los inexpertos suelen tropezar con los
crampones, se los calzan mal, destrozan los bajos de los pantalones
y caen con frecuencia. En condiciones de hielo generalizado corren un
riesgo altísimo de accidente grave. El piolet debe saber utilizarse
para progresar y para detener una caída. No todos tienen este
entrenamiento, lo usan como un simple bastón y son incapaces
de detener una caída con él, algo que es muy difícil
en algunas condiciones, ya que debe resolverse en los primeros metros
de deslizamiento, luego es casi imposible. Deben realizarse cursos de
técnica invernal..
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La ruta. Cada cuál es libre de elegir sus objetivos,
sus itinerarios. Pero la mayoría de los visitantes de Sierra
Nevada eligen el Mulhacén. Esta montaña está encima
de Capileira o Trevélez, no encima de Granada ni de la estación
de esquí. Sin embargo, todavía se elige demasiado la complicada
ruta invernal al Mulhacén desde Granada por los Albergues. Inician
la marcha por las pistas de esquí, por nieve tratada por las
máquinas de la estación, por la que caminan con cierta
soltura y sin crampones, en un medio relativamente “urbanizado”.
Hacen una subida significativa hasta un collado a 3.200 metros, la Carigüela
del Veleta, donde de repente todo cambia, aparece el hielo, la nieve
virgen, el viento, una fuerte pendiente, el cansancio, la soledad. Se
han metido en la alta montaña con suma facilidad, y han entrado
en la ”boca del lobo”. Si hubieran empezado mas abajo, por
una vereda, encontrando antes las dificultades, el hielo, el cansancio,
muchos hubieran dado marcha atrás antes. Luego les esperan, siempre
por encima de los 3.000 metros, una larga travesía a media ladera,
con otro paso muy delicado, el paso de los Machos. A la vuelta “mas
de los mismo”, y a veces forzando mucho, porque “se tiene
el coche aparcado en Pradollano o en los Albergues”. La alternativa
es el itinerario mas directo y seguro al Mulhacén por Capileira,
pernoctando en el refugio Poqueira, con guardería permanente.
- La carretera. En medio del paisaje nevado, algunos
tramos despejados del borde de la pista Veleta Capileira, parecen indicar
el “buen camino”. Llevan inexorablemente a los “puntos
negros” del recorrido. El que la sigue debe sortear el paso de
los Machos y luego si sigue hacia Capileira el paso de la Cruz en la
ladera del Mulhacén. Ambos son fuertes pendientes de nieve o
hielo con tajos de roca bajo ellas a corta distancia. Las caídas
aquí son muy graves. Las alternativas pasar por debajo de las
rocas el paso de los Machos y bajar por el cauce del río Mulhacén
hacia el refugio Poqueira y Capileira evitando el paso de la Cruz.
- Los refugios altos. Una trampa mas. Mucha gente se
aventura en este itinerario simplemente porque existen refugios vivacs
en la Carigüela 3.200 m. y en la Caldera 3.100 m., porque van a
dormir a ellos. Crean una falsa seguridad. Muchas personas no harían
este peligroso itinerario si no existieran. Con mal tiempo su localización
es muy difícil y se fuerza peligrosamente. La alternativa, refugios
mas bajos como punto de pernocta, el refugio Poqueira.
- La cultura. Hay una idea de “Montañismo
horizontal”, de pocas cuestas, de mantenerse siempre cerca de
las crestas, de moverse sólo por las zonas de nieve. Esto lleva
a realizar la ruta más complicada y a estar más tiempo
expuesto a las condiciones de la alta montaña. La “nieve
deslumbrante” atrae mucho y sólo se quiere llegar en coche
hasta la nieve y desde ahí empezar los itinerarios, por donde
se ha ido “siempre”, como si ya no hubiera buenas carreteras
y accesos a otras zonas, otras alternativas. Hay muchos itinerarios
en Sierra Nevada más fáciles de realizar en invierno que
la ascensión al Mulhacén por los albergues.
Lorenzo
Arribas Mir