El
pasado Sábado 1 de Junio, y organizadas por el Grupo de Montaña
Montaraz y la FAM, tuvieron lugar en Maracena (Granada) las JORNADAS
TÉCNICAS ANDALUCIA K2.
Los objetivos de este tipo de Jornadas son por un lado dar información
específica de la organización , desarrollo y gestión
de Expediciones Andaluzas de elevado impacto, tanto por los objetivos
alpinísticos como por la complejidad de los proyectos (recordemos
que también se hicieron en el IADE de Málaga antes
de la Expedición Andalucía Everest 2000) y por otro
lado, orientar a aquellos montañeros que con poca experiencia
decidan organizar eventos de este tipo.
En Primer lugar y como Presidente de la FAM intervino José
Durán, que explicó el organigrama actual de nuestra
Federación, cómo se estructura y como funciona. La
fiscalidad de la misma y los recursos, en parte por el pago de tarjetas
y sobre todo por el régimen de subvenciones de organismos
públicos: subvenciones ordinarias que se aplican fundamentalmente
a tecnificación y promoción, y subvenciones extraordinarias,
más complejas y que requieren un proyecto ambicioso, serio
y detallado.
Así planteó "Pepo", que las subvenciones
primero del Everest y ahora del K2, lejos de cerrar el campo a futuros
proyectos, abre puertas a la consolidación y continuidad
en la colaboración con la Empresa Pública Deporte
Andaluz.
Como proyectos futuros anunció la puesta en marcha del equipo
de Competición y de Tecnificación del Esquí
de Montaña y de Jóvenes Alpinistas, mantener el de
Escalada Deportiva y los proyectos Andalucía 8000: intentar
conseguir los 14 ochomiles por expediciones organizadas en Andalucía,
y el proyecto Andalucía vertical: conseguir escalar paredes
de dificultad. Si se mantiene la línea de subvenciones, la
junta directiva de la FAM apoyará según manifestó
el Presidente, los proyectos que presenten equipos andaluces, serios,
coherentes y que cumplan los objetivos.
Manuel
González, como jefe, cabeza pensante y responsable tanto
del proyecto Everest 2000, como del actual Andalucía K2,
nos habló de cómo se puede llegar a transformar
el sueño de escalar una montaña en proyectos que
lo hacen realidad. Nos relató su proceso de maduración
y experiencias acumuladas desde el año 86 en que se fueron
al Aconcagua, y su primer contacto con el Himalaya: el Annapurna
I. Luego vinieron el Daulaghiri, (1º ochomil andaluz), el
Gigante Azul (1º ochomil en invierno) y todas las expediciones
posteriores, en las que ha participado. Sufre, pero le encanta
organizar las expediciones de principio a fin y cuestiona las
expediciones comerciales entre otras cosas por las pocas opciones
que permiten en cuanto a conseguir la cumbre.
Como
consejos para la organización de expediciones "Lolo"
refirió lo importante de presentar un proyecto "cortito,
que venda bien la idea, que sea atractivo e interesante y plantear
al mismo tiempo lo que se ofrece a cambio (habitualmente en publicidad)
a los patrocinadores". Las dificultades de plantear presupuestos
con partidas específicas en dólares para evitar
la fluctuación de divisas, la necesidad de ajustes con
las inversiones finales y por supuesto la realización final
de una memoria seria y detallada con todos los pormenores de la
gestión.
Sus reflexiones se refirieron a la necesidad de que al realizar
comentarios acerca de proyectos que se desconocen, al menos se
den argumentos y que las críticas se planteen de forma
seria y constructiva. El éxito de proyectos en el montañismo
andaluz, abre las puertas a los que siguen, la información
veraz y honesta es muy importante para todos y que "No hay
que tener miedo a que se acaben las fuentes de financiación
(nunca las había habido) el reto esta en hacer las cosas
muy bien.....el listón está muy alto".
La
que abajo firma, como participante en la expedición Everest
2000, da fe, tanto de sus dotes organizativas (el Everest, pese
a quien pese, ha sido un ejemplo impecable de organización
y gestión) como de su capacidad de liderazgo en momentos
difíciles y duros. Sabe ser jefe y compañero, y
aunque todos tuvimos momentos difíciles, creo que hemos
de agradecerle a "LOLO" la experiencia que gracias a
su empuje, pudimos compartir en el Everest.
Posteriormente
Manuel Salazar nos asombró con su minuciosidad a la hora
de plantear la logística de las expediciones, los cálculos
"de puzzle" para cuantificar porteos por persona, raciones,
las fichas de control de dónde se encuentra cada cosa en
cada momento......y para acabar nos deleitó con las imágenes
y detalles pormenorizados de las características de la
rutas a seguir en el Jannu y en el K2. (eso es mejor verlo).
Como
me quedo sin espacio, finalizo felicitando a los organizadores,
aunque el Sábado del Corpus no era demasiado propicio,
y ¡cómo no¡ un "recuerdito" a aquell@s
aves cantoras y de verbo fácil, que piden explicaciones
de forma cuestionable, pero que luego ni aparecen...............................así
está el mundo.
Amparo
Ortega del Moral.(Área de medicina en montaña)
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