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| Revista de la Federación Andaluza de Montañismo | |||
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Collado Sur Edición
nº 10
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La
Sagra (2.383 metros)
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La Sagra es una montaña que se encuentra en uno de los rincones más remotos de Andalucía. Esta cumbre es bien conocida por montañeros de las provincias de la región levantina, que suelen visitarla con frecuencia. La
cumbre se levanta de una manera formidable, presentando un panorama
sugestivo y tentador por su vertiente norte, del que pocos montañeros
se olvidarían. La vista desde el alto que llaman "Los Collados"
es magnífica, estando allí a buena hora se tiene garantizada
la ascensión. También desde otros puntos se tiene se divisa
una perspectiva envidiable de esta montaña, como sucede en los
Tornajuelos (2.136 m) en la Sierra Seca, o desde la carretera que sube
a Santiago de la Espada, en la misma cima del Empanadas (2.106 m) se
divisa la Sagra con toda su majestuosidad y poderío. La Sagra
es la montaña más elevada de Andalucía, que no
se levanta en Sierra Nevada, que contiene una amplia colección
p align=justifyde cimas de dos y tres mil metros. La Puebla de Don Fadrique es la localidad de referencia al pie de esta montaña, y que se halla a una altitud de unos mil metros, como sucede con toda la comarca, cuya altitud es notable. El paisaje que rodea esta montaña es de contrastes muy marcados, así en las laderas meridionales la vegetación es escasa o casi esteparia. En cambio hacia el norte se dan notables manchas de pinos, encinas y enebros. Llaman poderosamente la atención un grupo de secuoyas, de inconfundible presencia, en las inmediaciones del cortijo de la Losa.
Para aproximarse a la montaña se toma la carretera que sale al oeste, y deja la desviación que lleva a Santiago de la Espada, la estrecha carretera sube y en el punto más elevado debemos de abandonar el asfalto, estamos en Los Collados. La Sagra presenta un cordal en dirección nordeste a suroeste, levantándose sobre este lugar una extensa muralla. En su zona central está atravesada por un corredor o embudo, que es por donde se realiza la ascensión. Al inicio, como para calentar las piernas, se marcha por unos llanos cubiertos de pastos. Más adelante aparece un pinar, y algún que otro camino que no se toma, continuando recto llegando a una pedrera en la base del embudo. Al principio el mismo es estrecho, con rocas aisladas fáciles de trepar, dirigiéndose al centro del embudo. Luego se sigue a la derecha por pedreras. Más adelante se realizan una serie de desplazamientos en zigzag ganando cota, en pleno invierno suelen ser neveros. No coger algunas de las canales que hay a la izquierda. Conviene en todo momento llevar buen paso, pues aunque las dificultades no existen, es imprescindible evitar un resbalón, sobre todo si estuviera nevado, como sucede en pleno invierno y parte de la primavera. Situado ya al final del embudo sobre una amplia ladera, conviene saber que el punto más elevado se encuentra a nuestra derecha, hacia el suroeste. Es necesario continuar por lo alto de la loma para acceder al vértice de la cima. En todo lo alto destaca la visión de Sierra Nevada, en especial de la parte oriental. Para el descenso la ruta de la subida no es la más aconsejable. En cambio conviene desandar la loma cimera en dirección nordeste. Pueden aparecer bloques rocosos, pero que no suponen problema alguno, luego más abajo se ven unos pinos en la cresta, es hacia ellos a donde nos dirigimos, y a partir de allí se baja hacia Los Collados por una ladera directamente.
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