Senderismo: Actividad deportiva y recreativa que consiste en recorrer a pie caminos señalizados o no, preferentemente tradicionales.
Senderos señalizados: Senderos marcados con signos convencionales, señales, pintura, hitos, marcas, etc., e indicaciones destinadas a facilitar su utilización en recorridos a pie.
Senderos homologados: Senderos señalizados que han sido homologados por las federaciones autonómicas de montañismo por cumplir unas exigencias precisas de trazado y señalización.
La red de senderos de España supera ya los 40.000 kilómetros de senderos señalizados y homologados, incluyendo espacios protegidos y zonas de montaña. Al igual que otras, la red constituye una de las infraestructuras básicas que sirven de soporte al amplio abanico de actividades deportivas en el medio natural, competencia de la FEDME según sus Estatutos.
El complejo de marcas internacionales de los recorridos GR, PR y SL se encuentran registradas por la FEDME en el Registro Oficial de Marcas y Patentes, teniendo encomendada su gestión en cada territorio las federaciones autonómicas, a través del proceso de homologación. De esta forma, la señalización será homogénea para todo el territorio estatal, coincidente con la de países de nuestro entorno y, por tanto, reconocida por los senderistas europeos y avalada por la European Ramblers Association.
La homologación tiene como objetivos la seguridad y la calidad de los senderos. Sirviéndose de los “Técnicos de Senderos”, cada federación autonómica desarrolla el procedimiento mediante la aplicación del “Manual de Senderos” y la regulación sectorial existente. En la actualidad sólo tres comunidades autónomas (Euskadi, La Rioja y Asturias) han aprobado un decreto específico de regulación de los senderos. Se prevé que en un futuro próximo otras Comunidades Autónomas se dotarán de instrumentos similares.
Durante los siglos XIX y XX el territorio español, al igual que el del resto de Europa, ha sufrido un proceso de urbanización que ha supuesto el traslado de la población desde el medio rural a las ciudades. La mayoría de habitantes de las ciudades carecen de habilidades para entender el medio natural y desenvolverse en él. A la vez, se observa una mayor sensibilización de la ciudadanía hacia la conservación de la naturaleza.
A lo largo del siglo XX, sobre una parte del territorio español se ha articulado un sistema de protección del medio natural, mediante diferentes figuras. El proceso abierto hace casi cien años, con la declaración de los primeros parques nacionales, ha adquirido un nuevo impulso debido en el marco de la nueva organización autonómica.
Los espacios naturales protegidos se han creado sobre áreas de elevado valor ambiental y paisajístico, que en ocasiones presentan una evolución demográfica negativa. Sin embargo, han conservado la red de caminos que se utilizaban para las actividades tradicionales, que constituyen un patrimonio histórico y cultural que no debe perderse. En la actualidad este patrimonio puede tener un papel importante en el conocimiento y disfrute de los Espacios Naturales Protegidos a través del senderismo.
Bases generales