INTRODUCCIÓN:
Desde hace algunos años venimos recorriendo las sierras españolas en busca de sus cumbres más altas como Sierra Nevada con sus picos Alcazaba, Veleta y Mulhacén o toda la travesía integral de los tres mil metros, bella donde las haya, los Pirineos con el Aneto, Madaleta, etc..., Gredos con el magnífico pico de Almanzor, o Tenerife con el Teide. Incluso en el vecino Marruecos coronando sus mayores cimas de cuatro mil metros como Toubkal o M´goum. Toda esta incesante actividad va generando una experiencia y conocimiento del medio aceptable y te va preparando para retos mayores.
Por ello en septiembre de 2002 dimos un importante paso y coronamos el Kilimanjaro en Tanzania (foto derecha), el pico más alto del continente africano con 5.895 m. Cuando regresamos a casa la acogida por los medios de comunicación fue estupenda y aprovechando el calor de todos comenzamos a gestar la idea de un reto aún mayor, de algo grande, de un importante paso en la historia del montañismo andaluz y español; y entonces apareció en nuestras mentes el Proyecto Siete Cumbres, conocido internacionalmente como Seven Summits.
Este enorme y fascinante proyecto se basa en coronar el pico más alto de cada continente dividiendo América en dos y está compuesto por: Everest (Nepal, Asia), Aconcagua (Argentina, América del Sur), Mckinley (Alaska, América del Norte), Monte Kosciusko / Pirámide de Carstensz (Australia / Indonesia, Oceanía), Monte Vinson (Antártida), Elbrus (Rusia, Europa), y el ya coronado Kilimanjaro (Tanzania, África).
Este reto es el sueño de todo alpinista y aventurero pero cuenta con dos grandes problemas, uno es el económico puesto que el coste de todo el proyecto es muy elevado y por supuesto el segundo es la dificultad técnica de cumbres tan emblemáticas como Everest o Mckinley, o tan inhóspitas y adversas como el Monte Vinson en la Antártida. En definitiva todo un pulso al Planeta Tierra.
Pero con trabajo, esfuerzo y mucha tenacidad hemos seguido rompiendo barreras y luchando con la que será probablemente una de nuestras peores cumbres a superar, la económica. Hemos dedicado muchas horas a las gestiones de patrocinio, a dar a conocer a toda la sociedad andaluza nuestro proyecto Siete Cumbres por medio de los medios de comunicación, y a involucrar y convencer a nuestros políticos como máximos responsables.
Y así este pasado Julio de 2003 finalizábamos con éxito la segunda etapa del proyecto, con la coronación del Elbrus en Rusia (foto izquierda), el pico más alto de Europa con 5.642 m. Todo el esfuerzo y arduo trabajo se va plasmando con el reconocimiento y apoyo por parte de la sociedad, medios, políticos y patrocinadores.
Deporte andaluz, pilar básico del proyecto, junto a otras empresas privadas y públicas comienzan a confiar en este importante reto para el deporte andaluz. Los medios de comunicación nos están realizando un seguimiento exhaustivo desde Canal Sur como patrocinador, a TVE, A3, Giralda televisión, Sevilla TV, Canal Sur Radio, Estadio Deportivo o La Voz de Sevilla. Los máximos responsables políticos de Sevilla y Andalucía, el Excmo. Sr. Alfredo Sánchez y el Excmo. Sr. Manuel Chávez conocen nuestro proyecto y se están interesando de manera muy directa.
En diciembre de 2003 coronamos el pico más alto de Oceanía, el Monte Kosciusko (Australia), y para el año 2004 dar un salto gigantesco en la consecución del reto Siete Cumbres e intentar subir a la cumbre más alta de la Antártida, el monte Vinson con 4.897 m.
El Monte Vinson supone todo un esfuerzo y dedicación plena para poder intentar coronar uno de los picos más complicados que existen en el mundo, dada la inmensa complejidad logística que hace falta para llegar a un lugar tan recóndito y con temperaturas tan bajas que alcanzan los 50º C bajo cero.
CONTEXTO GEOGRÁFICO:
El continente helado de la Antártida se encuentra situado en el extremo sur de la Tierra, con una capa de hielo que llega a superar los 4 Km. de espesor. Situado casi entero pero no totalmente al sur de los 66º30´S; es decir, el Círculo Polar Antártico.
De forma circular, presenta un brazo que es la península antártica, y dos grandes entradas que son los mares de Ross y Wedell. Más del 95% de la Antártida está cubierta de hielo, lo que representa el 90% del agua dulce mundial. Su elevación media es de unos 2.300 m. Su superficie es superior a 14 millones de km/m2, y la dobla en invierno, por lo que su límite no es litoral estival sino una zona marítima al sur del paralelo 55/60º. En este punto llamado Convergencia Antártica, se mezclan las corrientes frías que suben al Norte con las calientes de los océanos, por eso se consideran las aguas semicongeladas que rodean a la Antártida como un océano propio: el océano Glacial Antártico. El paso de Drake, al sur del cabo de Hornos, es el punto más estrecho de este océano.
La Antártida ha registrado la temperatura más fría del mundo: -88,3º C en 1960 en la estación de Vostok. Los vientos alcanzan los 320 km/h. Se distinguen tres áreas climáticas: un interior gélido y desierto helado con abundante celliscas pero sin apenas nevadas; la costa, con mayores temperaturas y precipitaciones; y la península Antártica donde a veces el termómetro sube sobre cero y donde las lluvias se alternan con las nevadas. El interior del continente ofrece luz las 24 h. en verano austral y noche absoluta los otros seis meses restantes, condiciones que se suavizan en la costa.
Al Oeste, en la península Antártica, se levantan diversas cordilleras, como la Cadena Centinela o Montes Ellsworth. El monte Vinson con sus 4.897 m. (hasta hace poco tiempo 5.140 m.) es el pico culminante de esta cadena y de toda la Antártida.
La Antártida es, en palabras de Amundsen, “un lugar más frió que Siberia, más seco que el desierto de Gobi, con más ventisca que en la cumbre del Monte Washinhton y más vacío que el rincón más desértico de Arabia”.
ECOLOGÍA:
Pese a la idea generalizada de que en el interior de la Antártida no hay vida, en los Valles Secos, descubiertos por Scott
en 1903, un grupo científico del National Geographic ha descubierto vida en forma de algas, hongos, musgos y bacterias. La cúspide de la cadena trófica la ocupa un nematodo que sobrevive durante años en congelación. De los 15.000 km/m2 de esta región, batida por vientos huracanados, unos 4.000 están libres de hielo aunque la temperatura media es de –20º C.
Numerosas especies de aves, peces y mamíferos viven en las zonas costeras. Carece de árboles y la vegetación se limita a 350 especies es áreas no congeladas, incluso a 475 km. del Polo Sur. Se han descubierto tres especies de plantas florales. Ningún vertebrado terrestre la habita; aunque se han encontrado ocasionalmente ácaros y garrapatas. El océano Glacial Antártico es rico en krill, focas, ballenas y aves.
Las instalaciones humanas, bases científicas por lo general, presentan problemas serios de eliminación de basuras y aguas residuales ya que al congelarse es casi imposible su eliminación. Intentaremos idear un sistema de deposito de nuestros detritus orgánicos para depositarlos de vuelta a la civilización en un lugar apropiado para su eliminación, y así evitar la contaminación y deterioro de un ecosistema tan bello y salvaje como es la Antártida.
EXPEDICIONES:
Los primeros en lograr culminar el proyecto Siete Cumbres, fueron los norteamericanos Dick Bass y Frank Wells, quienes dedicaron 17 años de su vida a lograr su sueño. Finalizaron su séptima cumbre, escalando el legendario Monte Everest en 1985, después de su cuarta expedición para llegar a esa evasiva cumbre.
El primer ascenso al Monte Vinson se produce en el año 1966 por N. Clinch, J.B. Corbet, E. Fukushima, B. Marts, P. Shoening, S. Silverstein. R.
El catalán Jordi Casasayas “Haus”, convive trece meses con la expedición científica Australian Antartic Territory, realizando alguna salida (1957/58). Jerónimo López y Pedro Nicolás hacen la primera nacional al Monte Vinson (diciembre 1990). Y con posterioridad han subido Ramón Portilla, Ramón Aguirre, José A. Pujante y Mikel Álvarez en su consecución de las Siete Cumbres.
Pretendemos ser los primeros andaluces en ondear la bandera de Andalucía en la cumbre más alta de la Antártida.
ITINERARIO Y DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO:
La Expedición se desarrollará durante el mes de diciembre durante el verano austral, siendo esta una buena época por tener luz las 24 h. del día.
Durante los próximos doce días intentaremos hacer cumbre, dejando de reserva algunos días por si las condiciones climáticas empeorasen.
El campo base se sitúa a 2.300 m. sobre la vertiente oeste de las Ellsworth. Una vez que todo este organizado y establecidos se comenzará a dar porteos para instalar el campo I situado a una altura de 2.600 m. Desde el campo base se trepa por el estrecho valle del Glaciar Branscomb y la ruta sube con algunas grandes fisuras, durante dos millas (3 km.) hasta el campo I.
Si todo trascurre bien en dos viajes quedará instalado el campo I; y a partir de ahí emprenderemos el camino al campo II. Tras recorrido casi plano de tres horas hacia el noreste comienza el cambio de pendiente. Siempre al noreste, y en otras tres horas, se supera un espinazo que oculta al Vinson, ascendiéndolo por un canalón (40º) de exposición Sur, y que se advierte al frente. Se sale a una escotadura a 3.200 m., donde se baja empinado y en breve se llega al valle glaciar al pie de la vertiente suroccidental del Vinson, enclave protegido a 3.100 m. de altitud. Se asciende durante 2 km. y llegamos al campo II a 3.300 m.
Desde aquí nos dirigiremos al campo III y último campamento a una cota de 3.750 m. La ruta sigue montando al noreste, ahora a través de una cascada de hielo con grietas ocultas cubiertas por engañosas placas de nieve frágil, que dificultarán la marcha. Hasta llegar al amplio y expuesto portezuelo entre el Monte Shinn y el M. Vinson, donde plantaremos el campo III. En este lugar ventoso será preciso resguardar las tiendas con muros de hielo.
Desde este collado, hacia el sureste, un valle glaciar de poca pendiente lleva en unas 6 ó 7 h. de ascenso a la zona cimera del macizo. La cumbre principal se yergue al fondo en el cordón de la derecha, siendo lo normal abordarla antes de la cabecera en un breve repechaje. Y si con suerte y esfuerzo habremos coronado la cumbre del Monte Vinson, el techo de la Antártida.
A partir de aquí comenzaremos el regreso a campamentos inferiores hasta llegar al campo base.