Son las 19:00 h del día 30-06-03 y nos disponemos a embarcar en el aeropuerto de Almería, junto a tres hermosos petates cargados de material. Por fin se hace realidad un sueño que empezó a fraguarse a finales del pasado año y que nos ha obligado a realizar decenas de reuniones así como innumerables gestiones, revisiones bibliográficas, elaboración y presentación del proyecto, selección de los miembros del equipo, etc.
En el mes de Febrero presento formalmente el proyecto a los compañeros del CAM (Club Almeriense de Montañismo) y surgen 5-6 personas interesadas, pero problemas económicos, técnicos y de entrenamiento hacen que finalmente seamos solo tres los componentes de la expedición: David Beltran, Roberto Ayala y Francisco Ortiz Torres (los tres miembros del CAM).
Son muchos los detalles que hay que controlar para una expedición de este tipo, especialmente cuando no se ha realizado ninguna de estas características; vacunas, botiquin, pasaporte, material técnico, reservas de avión, tasas de aeropuerto, alojamiento, transporte, alimentación de altura, pastillas potabilizadoras, etc., etc.
A todo esto hay que añadir uno de los principales obstáculos del viaje, el económico. Dos de nosotros nos hemos visto obligados a pedir dinero prestado para poder realizar este sueño deportivo, a pesar de que el proyecto ha sido presentado en unas veinte entidades de Almería, entre Organismos oficiales, centros comerciales y principales cajas de ahorro. La respuesta ha sido escasa, bien por falta de experiencia en proyectos de este tipo, bien por falta de sensibilidad con este deporte. Es de justicia mencionar que los principales colaboradores han sido la Diputación de Almería y deportes Sherpa (Granada.
En fin, una vez salvados estos problemillas y después de doce horas de avión y dos escalas, desembarcamos en Quito (capital de ecuador), con siete horas menos de diferencia horaria respecto a España y a una altitud entre 2.600 – 2.800 m de altitud sobre el nivel del mar.
Los días 1 y 2 los dedicamos a pasear y realizar numerosas visitas en la capital y periferia con la intención de aclimatar lo mejor posible. Visitamos el Quito colonial, la Mitad del Mundo y pudimos degustar platos típicos como los Lapingachos (tortas de pan y queso), Chicha (cerveza de maíz), Chancho (carne de cerdo), pollo con arroz y frijoles, maíz en todas sus variedades, etc.
Todos sabemos que la altura es el principal enemigo en los Andes, especialmente para quienes vivimos a nivel del mar y por este motivo hemos planificado un programa de actividades que nos permitan aclimatar de forma progresiva y a demás poner a prueba el nivel físico de cada uno. Siguiendo con este programa de aclimatación las principales actividades realizadas durante la expedición han sido las siguientes:
| VOLCAN PASOCHOA (4.199 m). 03-07-03. |
Apenas un día y medio en Quito y los nervios no nos dejan descansar, estamos deseando entrar en contacto con la montaña y este es el gran día. El Pasochoa es un volcán de altura moderada, pero tiene un largo trekking que permite una aclimatación progresiva en alturas muy superiores al techo de nuestra Península.
Se trata de un volcán inactivo que conserva 2/3 de su cráter, cuya cima se encuentra formada por verdaderas aristas basálticas rotas por los que en su día fueron los últimos vertederos de lava.
La ascensión se puede realizar por su cómoda y extensa ladera Este o bien siguiendo en todo su recorrido la arista Norte-Sur que obliga a realizar pequeñas escalada sin dificultad y aéreos destrepes entre rocas volcánicas. Esta segunda es nuestra elección, ya que nos permite hacer una vía más larga y recorrer en toda su extensión el cráter. El objetivo principal es permanecer el mayor tiempo posible en altura.
La parte final de la ascensión, para acceder a la cumbre, transcurre por una inclinada colada de lava que obliga a realizar movimientos tranquilos y acompasar la respiración poco a poco.
Los tres miembros del CAM realizamos cumbre sin dificultad, junto a un grupo de venezolanos que también estaban aclimatando. Aunque modesta, esta primera cumbre supone una gran satisfacción y un empujón moral importante para el grupo.
Al regreso al refugio “ Campo Base”, el mal de altura se deja notar de manera liviana en alguno de nosotros, ante lo cual no dudo en abrir el recurrido botiquín y poner tratamiento a discreción ( aspirina, paracetamol, codeína, etc..
| VOLCAN QUILOTOA (3.800 m). 04-07-03. |
Un poco más de 5 horas de coche nos llevo la aproximación a la aldea de Quilotoa, situada en las proximidades del cráter del volcán del mismo nombre. Se trata de unas diez casas habitadas por indígenas, en alguna de las cuales dan alojamiento y comida autóctona por precios modestos. Este día lo pasamos en casa de la familia de Jorge Latacunga, un personaje bien conocido en la zona por sus labores simultaneas de músico, bailarín, talla y pintura de mascaras de madera, etc.
Las condiciones de la aldea son un poco precarias, carecen de agua corriente, aseos, teléfono, servicios sanitarios, colegio, etc. Solamente hay una línea eléctrica que alivia en buena medida las condiciones de vida a esa altura.
El principal atractivo de este volcán consiste en realizar un trekking alrededor de su cráter, recorrido de unas cuatro horas a ritmo tranquilo. En el lecho de este volcán se encuentra un enorme lago de agua que al atardecer hace las veces de gigante espejo, produciendo un efecto cautivador.
Existe un sendero bien marcado que recorre toda la arista y que obliga a realizar numerosas subidas y bajadas, lo cual nos biene muy bien para preparar las piernas y seguir progresando en nuestra aclimatación.
El sábado 05-07-03 realizamos otro largo trekking de seis horas entre la aldea de Quilotoa y el valle de Hospital.
El paisaje es salvaje y sorprendente. Salimos de Quilotoa por un terreno subdesertico, arido, con ramblas arenosas y terminamos en un páramo fértil con ríos que excavan profundos desfiladeros y praderas convertidas en autemticos humedales.
Sobre las 17:00 h esta comenzando a llover y tenemos el tiempo justo para montar las tiendas. Por la noche ocurre un pequeño incidente que puede complicarnos los planos para los próximos días. Mientras cenamos, a David le desaparece la mochila grande de expedición con la mayor parte del material dentro, con lo cual no podria realizar las proximas ascensiones. Por suerte, y después de movilizar a los clanes de una aldea cercana y de ofrecer una recompensa, la mochila aparece a las 7:00 h del día siguiente, esta casi todo el material y solo se ha perdida algo de ropa lo que significa que todas las actividades programadas pueden seguir su curso.
| ILLINIZA NORTE ( 5.126 m). 07-07-03. |
En la mañana del día 06-07-03 iniciamos la aproximación hacia el macizo de "Los Illinizas" (Illiniza Norte e Illiniza Sur). Sobre las 14:00 h nos encontramos en la explanada desde donde parte el sendero que nos conducirá hasta el Refugio "Nuevos Horizontes" situado a 4.600 m de altitud, casi en el collado de separa ambas cumbres.
Al refugio se asciende por un largo y serpenteante sendero, que asciende sin descanso por una inclinada arista que separa casi geométricamente a las dos cumbres. Según avanzamos, podemos ver con más claridad la escalada que realizaremos mañana la verdad, se presenta atractiva.
Ascendemos muy rápido y la altura le da un aviso a Roberto, teniendo que empezar a tomar tratamiento antes del refugio. Se trata de un pequeño pero acogedor refugio, con unas treinta plazas, que dispone de cocina con gas, agua procedente del glaciar y un pequeño aseo fuera.
Son las 19:00 h, aún no hemos cenado y el mal de altura se ceba con todas sus fuerzas en el compañero Roberto (nauseas, vómitos, cefalea, etc), sin que la medicación consiga mejorar su estado, situación que le impide realizar la escalada del día siguiente y le obliga a permanecer acostado hasta nuestro descenso. Para colmo esta empezando a nevar y a granizar lo que hace que el panorama sea algo desalentador.
A las 6:00 h de la mañana la situación es todavía peor, Rober con mal de altura, David con fiebre y en la calle nieva. Finalmente David hace un esfuerzo y sobre las 7:00 h nos ponemos en camino, hay que intentarlo, siempre hay tiempo de abandonar.
Iniciamos el ascenso con paso sosegado, siguiendo el sendero que va hasta el collado de los Illinizas. L a pendiente es suave y la visibilidad muy escasa, lo que nos impide ver la realidad de lo que se avecina. Justo al llegar al collado se afronta una fuerte rampa de tierra que, siguiendo dirección Norte, nos sitúa en la misma arista de roca del Illiniza. A partir de aquí el terreno cambia totalmente y se van sucediendo continuas escaladas de poca dificultad, con preciosos pasos muy aéreos que unas veces nos sitúan sobre la pared Este y otras sobre la cara Oeste de esta montaña. En algunas zonas, la escalada recuerda a ciertos tramos del Cervino (en los Alpes). Por el tipo de terreno, rocoso y de fácil progresión, optamos por no utilizar la cuerda, ya que esto relentizaría mucho la marcha y supondría, por otra parte, un mayor desgaste físico.
Así pues, y ante la escasa visibilidad , decidimos avanzar lo más rápido posible pero con paso firme.
Es en su parte final, donde encontramos una canaleta de arena y roca casi vertical y muy inestable. Las rocas se desprenden con facilidad y la arena volcánica se muestra muy resbaladiza. Seguidamente, antes de la cima, hay que superar una pared de roca con escalada de escasa dificultad ( IIIº - IV º ), donde David disfruto de lo suyo, ya que nunca se había visto metido en un berenjenal de este tipo.
Un pequeño esfuerzo mas y por fin una pequeña cruz sobre una roca de unos cincuenta centímetros nos indica que estamos en la cima. Por fin, dos miembros de la Expedición (Paco y David) consiguen coronar una de las principales montañas de nuestro programa.
Sobre el medio día y después de un meticuloso descenso, recogemos a Roberto en el refugio e iniciamos el descenso rápidamente hasta la explanada del aparcamiento y de aquí directos a "Campo Base".
El día 8-07-03 lo dedicamos íntegramente a descansar. Roberto opta por quedarse en Quito y David y yo realizamos una visita a las "Termas de Papallacta", justo en la entrada de la amazonia. Se trata de un complejo de baños termales cuya agua procede del volcán Antisana, las termas están distribuidas a diferente altura y con diferentes temperaturas cada una y en un paraje de película, en un profundo valle rodeado de bosques exuberantes que solo dejan adivinar lo que hay al otro lado, en el verdadero Amazonas.
En fin, un reparador día que solo se ve empañado al empezar esa noche con una fuerte gastroenteritis, cuadro que afecta también a David desde hace dos días.
| COTOPAXI ( 5.897 m). 10-07-03. |
El día 09-07-03 realizamos la aproximación a la montaña, llegando al parqueadero de coches sobre las16:30 h. Como de costumbre el Cotopaxi o Cuello de Luna, que seria su traducción en el dialecto quechua, se encuentra abrazado por su inseparable nube y el fuerte viento que le caracteriza.
Son las 17:30 h cuando llegamos al refugio " José Rivas" situado a 4.800 m de altitud. La experiencia del Illiniza hace que todos iniciemos tratamiento preventivo contra el mal de altura, con la buena fortuna de que esta vez si funciono.
Una cena ligera (los que pudieron cenar) y sobre las 20:00 h todos al saco y a intentar descansar algo hasta las 24:00 h. Continuo con la gastroenteritis y apenas puedo tolerar el sueroral, en vista de lo cual inicio tratamiento severo con antidiarreicos (es imposible realizar una escalada de este tipo en esas condiciones).
Son las 24:00 h y el temible despertador nos recuerda que estamos allí para otra cosa. Preparamos el equipo, aun entumecidos y dormidos, desayunamos, realizamos la última visita al wc y sobre las 01:30 h del día 10-07-03 iniciamos la ascensión a esta mítica montaña de los Andes. El inicio es un poco desalentador, el viento azota nuestros cuerpos con dureza, dificultando la marcha y avisándonos que la montaña no nos va a regalar nada.
Al llegar al glaciar, coincidimos con otras tres cordadas que también intentaban la cumbre esa noche. Todos deciden abandonar en vista del mal tiempo, a esa altura una fuerte ventisca lo envuelve todo y apenas hemos iniciado el ascenso. Todo el material, nuestra ropa de altura y nuestras propias caras empiezan a congelarse.
Finalmente decidimos continuar, merecía la pena pelear un poco después de tanto esfuerzo. La entrada en el glaciar no tiene intermedios, en apenas unas metros nos vemos encaramados en una pared de hielo y en un laberinto de grietas , rimallas y serac, que convierten la ascensión en algo más que comprometida.
Estamos en las primeras grietas cuando tenemos el primer sustillo de la jornada, David resbalo al saltar una conocida grieta del glaciar, pero sin mayores consecuencias. Todos estábamos en posición de defensa y perfectamente encordados por lo que solamente se precipito unos centímetros en el interior del gigante congelador. No tenemos ninguna huella y la ventisca arrecia según avanzamos, el espectáculo de grietas y paredes de hielo es indescriptible. Continuamos avanzando lentamente a golpe de piolet y crampón, pero la situación se complica un poco más sobre las 5:00 h, momento en que la sensación térmica es extrema y los párpados y pestañas están tan helados que dificultan el parpadeo. Estamos superando una fuerte pala de hielo de unos 40º de desnivel, en las proximidades de la gran Roca Negra (Yanasacha), y la situación se hace insostenible. Nos detenemos con muchísima frecuencia, la progresión es muy lenta, recuerdo estar tan agotado, que algunos metros de este último tramo los realice de rodillas.
Finalmente el sentido común hizo presencia y con lagrimas en los ojos decidimos detener una escalada llena de esfuerzo, ilusión y rabia, en una noche en que la cordada había funcionado muy bien y donde solo los almerienses cogimos el toro por los cuernos y tiramos hacia arriba, siempre arriba.
Una vez superado el trance de abandonar iniciamos el descenso prácticamente a ciegas, la nieve, el hielo, el viento, etc nos hicieron perder la huella en varias ocasiones lo que nos obligo a rectificar en varias ocasiones para lograr dar con el camino correcto dentro del laberinto helado.
Son las 8:00 h cuando llegamos casi extenuados al refugio y una vez reposada la experiencia sacamos algunas conclusiones positivas:
- Subimos los tres y además fuimos la única cordada que sobrepaso el glaciar esa noche.
- Conseguimos la antecima situada a unos 5.700 m
- Solo un alpinista (andinista) haciendo alpinismo (andinismo) puede disfrutar de una experiencia como esta, en la que esfuerzo, disfrute, peligro y coordinación van tan estrechamente ligados.
Estas tres razones hacen de lo que en su momento me supuso un fracaso, ahora analizado desde las cálidas playas de Almería, me resulte un verdadero éxito.
El día 11-07-03 realizamos una jornada de descanso en la ciudad de Riobamba, donde realizamos un recorrido en el tren "Trasandino", que va hasta el acantilado conocido como la Nariz del Diablo, lugar donde descarrilo (a poca velocidad) saliéndose dos ejes del mismo (para que veáis que la aventura y el peligro no esta solo en la montaña).
| CHIMBORAZO ( 6.310 m). 13-07-03. |
Sobre las 14:00 h del día 12-07-03 llegamos al primer refugio situado a 4.800 m. Aún no estamos recuperados totalmente del Cotopaxi y por la ventana del refugio vemos que empieza a nevar, en fin todos los ingredientes para que el pesimismo se adueñara del grupo.
Después de unas ligeras diferencias sobre la conveniencia o no de subir, finalmente triunfo el pundonor y decidimos subir hasta el refugio Whymper situado a 5.000 m y desde allí valorar la situación durante la noche.
La suerte y destino quisieron que sobre las 20:00 h aparecieran algunas estrellas y después todo el Firmamento. Esto lleno de optimismo al grupo y con celeridad nos metimos en los sacos , para nada, pues a las 23:30 h ya estábamos otra vez fuera (profesión dura la de alpinista, con largas jornadas y plus de peligrosidad no retribuido).
Preparamos el equipo; cuerda, piolet, crampones, etc y a las 00:30 h del día 13-07-03 iniciamos el ataque al coloso del los Andes (montaña más alta de los Andes de Ecuador). El miedo al mal tiempo y el viento reinante durante la noche hacen que nuevamente los de Almería seamos los únicos que intente la cima esa noche.
Iniciamos el ascenso con un ritmo lento que nos permita calentar piernas y respirar adecuadamente. Sobre las 2:00 h, David no se encuentra del todo bien y en un alarde de generosidad decide abandonar en beneficio de los objetivos del grupo. Sabia que después de escalar las primeras cascadas del glaciar ya no había posibilidad de volver solo, lo que abortaría la posibilidad de hacer cumbre (gracias David por tu esfuerzo y sacrificio).
Pocos metros más arriba encontramos la entrada al glaciar, donde a veces hay montada una escalera o cuerdas fijas, en esta ocasión no había nada y nos limitamos a escalar este resalte con piolet y crampones (eso sí, perfectamente encordados y asegurados). El inicio es bastante duro para nuestro gusto. Después de superar esta pala de hielo hacemos travesía hacia la derecha para, por una repisa de nieve dura, superar la enorme pared de roca sobre la que se encuentra la arista principal. No vamos muy mal son las 3:00 h y todo el mundo nos había dicho que lo correcto era llegar aquí antes de las 5:00 h.
Poco más arriba, en un pequeño descanso para beber agua, el viento hizo de las suyas y me arrebato la mochila arrojándola a una grieta del glaciar. Suerte que llevaba casi todo el equipo encima y solo perdí el chapetón de pluma.
El ascenso por esta vía es eterno, infinito, las aristas y los domos se suceden una tras otro sin descanso. En cuatro ocasiones creímos acariciar la cima y entonces aparecía una nueva pared, un nuevo glaciar, otra grieta, etc.
Sobre los 6.000 m el cansancio y la altura se dejan notan, la progresión se hace más lenta y la deshidratación empieza a hacer huella. El esfuerzo es tremendo, cada pocos metros hay que tomar aliento.
Esta totalmente despejado, pero el viento no cesa y la sensación térmica es bastante baja, pero todo queda compensado por la espectacular vista de la que estamos disfrutando, casi lo tenemos.
Son las 7:00 h, cuando después de realizar una diagonal izquierda en fuerte pendiente hacia la arista, observamos que el "Coloso" se empieza a estrechar rápidamente. Miramos a derecha e izquierda y solo vemos horizonte y en el centro una dura pero preciosa arista cimera que promete hacer realidad nuestro sueño.
Son las 8:45 h cuando, casi sin aliento, pisamos ese ansiado punto donde ya todo es horizonte, donde solo se mira hacia abajo, donde no queda nada mas por superar. Nuevamente los almerienses cabezotas están arriba, en la cima.
Aun nos quedan casi cuatro horas de duro descenso y bajo un sol de justicia, que nos hicieron llegar al refugio totalmente deshidratados y algo quemados, pero felices. Allí nos esperaba David y un grupo de andinistas que habían seguido parte del descenso desde el refugio. Recibimos las felicitaciones de todos, comimos algo y para abajo.
Nuestras obligaciones montañeras habían terminado y nos esperaban un par de días en "Baños de Agua Santa", un precioso pueblo situado en la entrada de la amazonia, donde hicimos repaso y balance de todo el viaje y los resultados fueron satisfactorios, habíamos cumplido casi el 100 5 de los objetivos marcados y en apenas dos semanas.
A nuestros patrocinadores: Diputación de Almería.
A nuestros colaboradores: Deportes Sherpa (Granada), deportes Diagonal, deportes Flypper, Macofi y Todo Bici.
A nuestras familias , amigos y compañeros del CAM (Club Almeriense de Montañismo), por su paciencia y por creer en nosotros, a todos, gracias
Francisco Jesús Ortiz Torres
Jefe de la expedición Ecuador 2003
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