CRÓNICA 3.- 17/07/2007
HEMOS VENIDO A APRENDER
Hace ya un mes que llegamos a tierras Peruanas inmersos en la Cordillera Blanca y familiarizándonos con la altura, rutas de hielo, mixto, pero hemos tenido que llegar a la Pirámide del Artesonraju para aprender una de las grandes lecciones del Alpinismo… saber bajar a tiempo.
El Artesonraju,es una de las montañas más estéticas de la Cordillera. Una pirámide de más de 6000 metros realmente espectacular. La escalada de su pared Sureste fue la actividad que el grupo de Jóvenes Alpinistas Andaluces se propuso como colofón de su expedición a este macizo andino. La ruta de 900 metros es enteramente glaciar y presenta una pendiente muy mantenida de 55º con secciones de algo más de 65º en su comienzo. Si bien la dificultad técnica es moderada, la escalada se desarrolla a bastante altitud, y los 900 m de la ruta exigen una resistencia importante.
Durante los días previos a la escalada mientras se montaba el Campo I, el tiempo fue bastante irregular. Desde muy temprano las nubes cubrían la montaña y a media mañana comenzaba a nevar y a soplar el viento. Además hasta ese momento sólo dos reducidos grupos de alpinistas, uno checo y otro norteamericano habían alcanzado la cumbre, por lo que el descenso estaba poco equipado.
El 13 de Julio a las 22:30 de la noche el grupo abandonó el Campo I y tras 3 horas de aproximación alcanzaron la rimaya 2 de los 4 componentes del grupo; por problemas con el frío una de las cordadas regresó a la tienda. La escalada se realizó a muy buen ritmo y en las primeras luces de la mañana la cordada andaluza estaba a 5 largos de la cumbre, todo iba según lo previsto. Pero a las 8:30 de la mañana el precioso mar de nubes que decoraba el paisaje comenzó a ganar altura apenas el sol lo calentó. A dos largos de la cumbre una espesa niebla envolvió a los escaladores y comenzó a nevar levemente y a soplar viento. ¿Qué hacer tan cerca de la cima? …..
El descenso del Artesonraju es peligroso, y conviene realizarlo muy atento, y con fuerzas suficientes. Con el tiempo tan inestable , a pesar de estar tan cerca los Jóvenes Alpinistas tuvieron que renunciar a llegar a la cumbre de esta montaña, y comenzar un descenso de más de 3 horas rapelando entre la niebla. Una actividad muy completa para su aprendizaje que sin duda no les dejó indiferentes. Una retirada trabajada e inteligente, de una montaña que no permitió por muy poco alcanzar su punto más alto.
La lección aprendida es clara, en montaña lo primero es la seguridad, y hay que tratar de mantener criterios objetivos aún cuando la cima está cerca, porque el Artesón siempre seguirá donde lo dejamos y una retirada a tiempo siempre es un éxito.
GRUPO DE JÓVENES ALPINISTAS ANDALUCES. |