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La aventura comenzó el 23 de marzo de 2007, un viernes a las 18:00, cuando llegamos a la posada donde íbamos a pasar la noche.
Al entrar nos dieron unos extraños sacos en los que habían una carpeta con el plano del tesoro (mapa), un código de señales piratas, unas pegatinas de Senda´s, etc., también había una etiqueta con nuestro número de cosario, un gorro y una camisola que nos identificaría como tripulación; después preparamos las hamacas(los colchones y los sacos),y nos fuimos a la taberna donde desayunaríamos al siguiente amanecer a cenar salazones y aliños.
Cuando terminamos de cenar y nos fuimos cada uno a su hamaca empezó la juerga sin un mísero barril de ron pero con una extraña bala de cañón (una pelota de béisbol); uno de los piratas que no dormía con el resto de la tripulación entró y empezó a fastidiar a diestro y siniestro. A ese pirata, de nombre Luca, lo echó uno de los capitanes(adultos),y entonces siguió la fiesta hasta que los capitanes decidieron ponerse a roncar.
Nos despertaron al alba tirándonos de los jergones; después de eso nos aseamos y se nos unieron unos polizones para desayunar y embarcarse a la aventura del camino con nosotros. Cuando llegamos a la taberna para desayunar nos dieron a cada uno unos trozos de pergamino para que nos dieran la bebida y unos pequeños sacos de plástico donde había dos pasteles, una barrita energética, y una bota con agua; la mayoría guardamos su contenido en unos bolsos que nos habían dado anteriormente, y la parte que era para desayunar nos la comimos.
Antes de empezar la travesía desde Alajar EL CAPITÁN de nuestra tripulación (club) nos presentó al REY del pueblo, que nos soltó un largo y (en mi opinión) aburrido discurso.
Al zarpar nos hicimos todos un retrato juntos para enmarcar ese día. Bueno, pues llega el comienzo de la aventura para enfrentarnos a un tortuoso y largo camino, concretamente 15 peligrosas millas , íbamos apoyándonos en nuestras espadas de acero o madera para no caer cuando nos encontrábamos en plena tormenta de rocas.
Así seguimos durante largo tiempo, hablando, soltando malvadas carcajadas como piratas que somos, de vez en cuando, mirando el compás y el sextante, y haciendo dibujos del paisaje para no olvidarnos jamás de que somos los piratas del camino más buscados por los tres puertos por los que pasamos.
El primer puerto en que desembarcamos fue Castaño del Robledo lugar que aprovechamos para reponer las fuerzas que necesitábamos y visitar el templo en el que, por sus catacumbas, pasan LAS PUERTAS AL INFIERNO (Iglesia Inacabada Templaria). Aunque intentamos el abordaje no obtuvimos ningún botín y otra vez volvimos al sendero.
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