De nuevo nos reuníamos el pasado 25 de noviembre para celebrar la ya octava edición de la Travesía de Resistencia de Sierra de Gádor, una de las más veteranas de la Copa Andaluza. Sin embargo, en esta ocasión nuestro ánimo como organizadores no se encontraba en el mejor de sus momento. Nuestro esfuerzo por mejorar la estancia y los servicios prestados a los deportistas que vienen a esta Travesía desde todos los rincones de Andalucía no encontró el eco adecuado y, finalmente, nos quedábamos sin apoyo institucional alguno al margen de la Federación Andaluza de Montañismo. Así, nos encontramos con graves problemas, como una fuerte merma en la financiación y la carencia de un lugar adecuado para alojar a los participantes, por citar los dos más representativos, que nos llevaron a pensar seriamente en su suspensión. En cualquier caso, y bajo fuertes presiones, los compañeros del Club Almeriense de Montañismo decidimos celebrar finalmente esta VIII Travesía intentando que bajo ningún concepto esta situación se reflejase en los participantes. Esperamos haberlo conseguido y que se hayan llevado un grato recuerdo de la que puede ser la última de las Travesías de Resistencia de Sierra de Gádor organizadas por este club. Pero bueno, vayamos a la crónica de lo que ha sido esta travesía de montaña.
Finalmente optamos por un recorrido compartido entre las vertientes Norte de Sierra de Gádor y Sur de Sierra Nevada, encuadrado íntegramente en el Término Municipal de Laujar de Andarax. Así, el viernes 24 abríamos la recepción a los participantes en el Camping la Molineta de este municipio, que a su vez constituía punto de inicio y final de la travesía. La participación en esta ocasión ha sido de 62 deportistas, algo más baja de lo habitual, pero dadas las circunstancias arriba esbozadas, más que satisfactoria para nosotros como organizadores.
A las 5:00 am del sábado empezamos a caminar en busca de la senda de las Minas de Caparidán. Poco a poco vamos dejando atrás la vega y los viñedos de Laujar y adentrándonos en las primeras rampas de la Sierra de Gádor. La madrugada es templada para la altura del otoño a la que estamos, pero aún así el fresco se hace sentir en los sufridos caminantes. Por la vieja vereda de las Minas de Caparidán, por cierto, necesitada de un merecido mantenimiento, atravesamos aún en la oscuridad, el Cortijo de los Ortices, donde nuestro buen amigo Antonio, tiene siempre preparado un buen vaso de vino para el visitante montañero, y llegamos, ya de amanecida, al observatorio forestal de Julio Verne (1.586 m). Allí con una espectacular panorámica que hacía más soportable el frío que a esa hora (8:00 am) apretaba los dientes, pequeño avituallamiento de líquidos y frutas y de vuelta a Laujar de Andarax sin demasiadas dilaciones. A las 10:15 un compacto grupo entraba de nuevo en las instalaciones del Camping de la Molineta, donde nos esperaba el tan merecido desayuno.
Pero como se dice en estos casos, la alegría dura poco en la casa del pobre, y los senderistas tienen poco tiempo para disfrutar de la tranquilidad del descanso ya que aún queda mucha travesía por caminar. Pero bueno, eso es lo que nos gusta. El segundo tramo de la marcha se adentra en Sierra Nevada a través de la pista forestal del Nacimiento para desviarse enseguida por la senda del Aguadero. Pronto se empiezan a sentir los efectos de la vertiginosa subida que constituye la parte más dura de esta edición de la Travesía de Sierra de Gádor. El ritmo, la continuidad de la rampa y los kilómetros acumulados en las piernas estiran el grupo más de lo deseado. Parada de reagrupamiento en el cortafuegos donde la pendiente se empieza a suavizar, y, con las pulsaciones en su sitio, continuamos ruta ya por un terreno más tranquilo, pero de una gran belleza. Cruzamos el río, otro corto, pero seco, repecho y, entre los helechos que cubren la senda del Aguadero en este tramo, llegamos al Cortijo de la Rancia (1.740 m), punto de mayor altura de la travesía, donde nos esperan nuestros compañeros con los deseados bocatas . Tras el frugal yantar, continuamos nuestra ruta, no sin antes detenernos en el centenario castaño del Cortijo de la Rosa, una auténtica maravilla de la naturaleza. Ya vamos netamente en bajada, salvo una corta subida para enlazar con la senda de Monterrey. Marchamos a buen ritmo y con casi una hora de adelanto nos presentamos en el Camping de la Molineta (16:15 h), donde damos por finalizada esta travesía.
Tras las duchas y un reconfortante caldo y chuletas preparados por nuestros compañeros Fina y Vitaminas, se procedió a un pequeño sorteo de material y a la entrega de trofeos a los tres primeros clasificados para la Copa Andaluza de Travesías de Resistencia que en esta ocasión fueron:
- A.D.A.N. ZUMAQUE (8 puntos)
- QUERCUS y C.A.M.(5 puntos)
- GRUPO DE MONTAÑA PIEDRA LUENGA (4 puntos)
Para terminar, nos gustaría agradecer en primer lugar a todos los participantes por haber confiado una vez más en nosotros y por su alto nivel montañero, como demuestra el hecho de que solo hubiera cuatro abandonos. No queremos olvidar tampoco a los ya amigos de Protección Civil de la Diputación de Almería, siempre atentos ante cualquier posible incidente, al Ayuntamiento de Laujar de Andarax por los obsequios donados para los senderistas, a Pascual del Camping la Molineta, ni, como no, a todos los compañeros del Club Almeriense de Montañismo que como siempre nos han regalado su tiempo y trabajo para organizar esta travesía.
José Salazar Villegas
Club Almeriense de Montañismo